24 oct 2020

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PRIMER GRAND SLAM DE LA TEMPORADA

Rafael Nadal no puede evitar que Novak Djokovic siga reinando en Australia

El tenista mallorquín fuerza al serbio a un brutal partido que se decidió en cinco sets tras 5 horas y 53 minutos de partido

JAUME PUJOL-GALCERAN / Barcelona

Después de 5 horas y 53 minutos, tras cinco sets apasionantes, en otra final para la historia del tenis, Rafael Nadal ha acabado entregando la victoria a Novak Djokovic en la final del Abierto de Australia en la que el número 1 mundial ha defendido su título y ha ganado po tercera vez en Melbourne (2008, 2001 y 2012) al imponerse por 5-7, 6-4, 6-2, 6-7 (5-7) y 7-5 en la final más larga de la historia en este torneo y batiendo el récord de tiempo en pista que tenía desde el 2009 el propio Nadal con su partido de semifinales ante Fernado Verdasco en 5 horas y 14 minutos.

Nadal ha perdido la séptima final consecutiva ante Djokovic pero ha demostrado que está a la altura de plantarle cara y luchar por los grandes títulos con el tenista serbio esta temporada. Los dos han mantenido una brutal batalla en la Rod Laver Arena que ha finalizado a la 1.30 de la madrugada en Melbourne. Un apasionante partido en el Nadal ha tomado la inicativa para ganar el primer set tras 1 hora y 20 minutos de lucha con sus nuevas armas de juego, más agresivas y valientes.

Djokovic ha conseguido igualar la contienda en la segunda manga y adelantarse después para ganar la tercera y colocarse a dos puntos de ganar el partido por primera vez con 5-4 en el tie break al que Nadal le ha forzado tras haber salvado en el octavo juego un 0-40.

Épica y garra 

El tenista español, que andaba en esta fase tocado ,ha vuelto a sacar la épica y la garra de su juego para igualar el partido a dos sets. En este cuarto set la llovizna ha hecho acto de presencia en la pista y ha obligado a parar el partido para cerrar el techo retráctil de la pista central justo cuando Nadal había salvado los tres break points en contra del octavo juego. El parón no le ha afectado para forzar el quinto y definitivo set en el que el manacorense ha recompuesto la situación para encontrar las mejores sensaciones y adelantarse en el marcador 4-2.

Djokovic no se ha dado por vencido. Ha sacado en la pista su genio de campeón, algunos gestos de cansancio en el que parecía hundido cuando después de 31 golpes por un punto se ha tirado exhausto sobre la pista. No ha demostrado ese cansancio después al recuperar el break en el siguiente juego y romperlo después en el un décimo de nuevo para acabar ganando la final, rezando al cielo, con su saque y tras un último juego agónico en el que ha salvado un nuevo punto de break antes de imponerse con un saque-volea que Nadal ya no ha podido parar.