13 jul 2020

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LAS CLAVES DE JOHAN CRUYFF

¿Es cierto lo del City? Adiós, Alves. Gracias

Johan Cruyff

El Barça es un equipo sensacional. Con Dani Alves y sin él. ¿Mejor tenerlo contigo? Seguro. ¿Es cierta la oferta que dice tener del Manchester City? Si es así, ni probar de retenerlo. Y nada de esperar a que finalice su contrato el año que viene y quede libre. Se traspasa y punto. Nadie duda de su valía. Nadie cuestiona su calidad. Es más, gracias a ella -y a su encaje en este Barça-le ofrecen lo que dicen que le ofrecen. ¿Dos millones brutos más por temporada que la mejor oferta culé? Si es así, pocas negociaciones pueden ser más claras. Gracias, adiós y suerte. Toda la del mundo. Pero con traspaso de por medio, exactamente el caso de Touré Yaya.

Guardiola quiere que Alves se quede. Como con Touré. Pero lo que no puede ser, no puede ser. El mediocentro africano se fue dejando un traspaso de 22 millones de euros, y él, remunerado, atención, como el mejor pagado de la Premier. Y eso son cifras de Messi. Por más calidad que tuviese, que la tenía, por más valía que tuviese, el Barça jamás podía equiparar en salario a Messi y a Touré. De entrada, porque la valoración deportiva de uno y otro no era la misma. Y luego, porque las reglas de juego no son las mismas para el Barça que para el City. Un club ha de gastar por lo que genera.

Un juego sin reglas

Cuando te viene un club como el Manchester City y rompe tus baremos salariales como si nada, no hay partido posible. Donde tú miras y remiras, el otro abre un poco más el grifo de petróleo y sanseacabó. Justo o no, regulado o no, es así de simple.

El jugador no es el malo de la película por tener la oferta que tiene -si es cierta, insisto- como tampoco lo es el club por no llegar a lo que le ofrecen fuera. Simplemente son hechos consumados. El Barça, ya con la antigua directiva, le hizo llegar una propuesta de renovación que el jugador rechazó. El Barça, ya con la actual directiva, le ha hecho llegar una propuesta de renovación nuevamente rechazada. Las dos, según leo, con parámetros muy similares. Dentro de la escala salarial del Bar-

ça, Messi es el número 1. Nivel 2: Xavi, Iniesta y Villa. Nivel 3: Piqué, Puyol, Valdés y, muy pronto, Busquets. A ti el club te ve en el nivel 3. Ahí es donde te ve. Y para mí es correcto. ¿Quieres el nivel 2? Estás en tu derecho, pero intuyo que lo quieres porque otro te ofrece esa cantidad, no porque tu rol en el equipo, aun siendo importante, te haga merecedor de ello.

De la misma forma que no discuto la valía de Alves, tampoco discuto la de Bojan. Su valoración, siendo un delantero como es, siempre se hace en base a si marca o no. Y como este año no marca o marca menos, ya no vale. Si Guardiola lo tiene en la plantilla, que no es precisamente larga, es que le ve cosas más allá del gol. Y yo también se las veo.

Afirmar que Bojan no tiene un hueco en el primer equipo es gratuito. Tiene solo 20 años. Y está en el mejor equipo del mundo y con tres delanteros como Pedro, Messi y Villa que, además de sus calidades, tienen toda la continuidad del mundo. Lo hacen tan bien que, para el que sale de vez en cuando, cuesta llegar a estos automatismos.

Lo bueno de Bojan

Si no marcó algún gol en Sevilla en la eliminatoria de Copa ante el Betis no fue por su culpa, sino por malas decisiones de sus compañeros en los metros finales. Él hizo bien sus movimientos, pero no le llegó el balón. Siendo como es el fútbol un juego de equipo, y más el de este Barça, Bojan ha demostrado en no pocas ocasiones que puede desenvolverse en diferentes demarcaciones ofensivas.

El precedente

El año pasado, cuando tuvo continuidad, cuando Pep se la jugó quitando a Ibrahimovic y poniendo a Bojan en la decisiva recta final de la temporada, rindió. Y no podía tener más presión. Una vez más, su valoración, entonces buena, fue tal porque marcó. No por el resto de cosas que hizo en el terreno de juego durante ese tramo de temporada en el que sí pudo jugar con asiduidad. Y junto a los mejores. El Barça cayó en semifinales de la Champions con Bojan de titular y marcando un gol que, de no haber sido anulado, quizá hubiera clasificado al Barça para la final del Bernabéu. Para ser el cuarto delantero, no está nada mal.