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Inglaterra y Alemania sobreviven

Las dos potencias se medirán en octavos, EEUU realza el poder americano y Ghana salva el orgullo de África

Raúl Paniagua

A la espera de un fútbol brillante y atractivo, si es que llega, buena es la emoción, la intriga y el misterio. Eso fue lo que ayer se vivió en la apasionante jornada del Mundial de Suráfrica. Inglaterra se coló en los octavos sufriendo hasta el último segundo, Donovan llevó la gloria a EEUU con un gol milagroso que confirmó el poder americano, Alemania sobrevivió con una genialidad de Ozil y Ghana salvó el orgullo de África gracias al batacazo de la Serbia de Antic.

Después del descalabro de Francia, Inglaterra y Alemania miraban con miedo la guillotina. Cualquier resbalón suponía el adiós, pero las dos potencias resistieron gracias a dos triunfos por la mínima y ahora se retarán en octavos. Les espera un gran clásico después de la angustia.

Ver a Fabio Capello histérico en el banquillo pidiendo la hora, con todo el equipo defendiendo el último cuarto de hora en su campo ante Eslovenia, fue lamentable, pero el técnico consiguió su meta. Rooney, como Messi, sigue a cero y enfrentado a los postes; Lampard está desaparecido y los pross parecen un equipo vulgar, pero al menos no verán los octavos por la tele. De momento el sofá queda reservado para Francia.

MÁS FUERZA, MENOS TALENTO / Capello ha optado por potenciar la brega y el músculo en lugar del talento y los inventores del balompié han acabado por detrás de la emergente EEUU. Igual es verdad que el mundo está cambiando. Un gol marca la frontera entre el bien y el mal, y Donovan lo sabe ya mejor que nadie. Hasta su aparición, EEUU estaba eliminada, pero el mayor referente del soccer acabó llevando a su selección al liderato y le espera un buen cruce ante Ghana, que se volvió loca en el banquillo echando cuentas. Al final, Serbia y Eslovenia acabaron llorando.

La clasificación estadounidense confirma la hegemonía americana. Uruguay, México, Argentina y Brasil también están clasificadas, Paraguay lo tiene muy bien y Chile sueña con convertir el campeonato en una Copa América. Ahí entra en escena España, que prepara el todo o nada de Pretoria marcada por esas críticas a Del Bosque que tanto gustan a algunos sectores y que tan poco ayudan a la campeona de Europa. Al menos Iniesta ya estará a punto.

Y las críticas aparecen porque España ganó a Honduras pero dejó muchas dudas y al aficionado de la Roja sí le importa el juego de su equipo. Menos valor tiene, por ejemplo, en Inglaterra, que recurrió a Capello para frenar la lista de fracasos. No gana un Mundial desde 1966 y en la última Eurocopa ni siquiera participó. El técnico aún debe sudar tras batir al país más pequeño del Mundial de forma ruin, pero los ingleses elogian su trabajo y ríen al ver cómo se desangra la Francia de Domenech.

EL MENSAJE DE CAPELLO / Capello, en el fondo, disfruta en el alambre. Es un ganador y solo claudica en la derrota. En la victoria saca pecho. Atribuye el éxito a su libro de estilo y afronta con convicción cualquier reto, orgulloso de su hormigonera. «Este es el espíritu que yo quería ver. Nos hemos reencontrado como equipo y ahora podemos con todo», declaró el italiano, que desveló el mensaje que dijo a sus jugadores. Claro y conciso, en su línea: «Les dije: ustedes tienen que ganar, nada más».

Mucho más divertido fue el pulso entre Alemania y Ghana, que acabaron abrazadas. «Ha sido un partido de una presión terrible. Estamos orgullosos del triunfo. Ahora nos espera un super encuentro ante Inglaterra», dijo el seleccionador Joachim Low. «No tenemos miedo a nadie, estamos preparados para todo», añadió el héroe Ozil, el maravilloso jugador de origen turco. Los germanos, que no faltan a los cuartos de final desde 1954, volvieron a exhibir su carácter inquebrantable en el primer duelo entre hermanos de la historia de los mundiales. Jerome Boateng, el chico bueno de Alemania, se impuso al díscolo Kevin-Prince, el centrocampista que lesionó a Ballack, pero ambos siguen en Suráfrica.

ITALIA, A LA DESESPERADA / La apretada clasificación de las Estrellas Negras les convierte en el único africano que resiste en el torneo. A Nigeria, Suráfrica y Camerún, que ya estaban eliminadas, les siguió ayer Argelia. Drogba se despedirá mañana salvo milagro y Etoo disputará hoy un partido sin ninguna trascendencia, con el orgullo más herido que nunca.

Con Inglaterra y Alemania salvadas de la ruina, esta tarde será el turno del campeón, que se fijará en el espejo de Capello para seguir con vida. Por si acaso, Lippi ha dejado claro que «el Mundial empieza ahora» para ellos. La historia está llena de resurrecciones de la azzurra, pero con el equipo actual no debería aspirar a mucho más que a vencer a Eslovaquia y pasar a octavos. «No preparen el funeral porque Italia no está muerta», insistió el técnico, que podría recurrir a Pirlo. Nadie duda del oficio del campeón. Otra cosa será el juego.

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