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El pequeño Schmeichel

Kasper, hijo del genial portero danés, brilla con el Manchester City

El meta, de 20 años, paró ayer un penalti ante el Arsenal y solo ha encajado un gol en 4 partidos de la Premier

RAÚL PANIAGUA / BARCELONA

Quienes siguieron ayer el partido entre el Arsenal y el Manchester City por La 2 se dieron cuenta de que el tiempo pasa muy deprisa. Es normal. Al ver en la portería de los Sky blues a Kasper Schmeichel (Copenhague, 5-11-1986), la cabeza se traslada irremediablemente a las grandes actuaciones de su padre, que posee el récord de partidos con Dinamarca (129). De hecho, Peter se retiró en el Manchester City hace solo cuatro años. Con la tranquilidad de tener el recambio en casa, entregó los guantes a su hijo, que ahora empieza a despuntar.

El inicio de temporada de Kasper ha sido espectacular. El técnico Sven Goran Eriksson le dio la titularidad por la lesión del sueco Andreas Isaksson y Schmeichel está cumpliendo a la perfección. En los tres primeros partidos, el City ganó sin encajar ni un gol. Ayer, cayó ante el Arsenal pese al buen partido de Kasper (1-0). Paró un penalti a Van Persie, desvió un tremendo disparo de Rosicky y solo Cesc fue capaz de batirle con un misil imparable. No conforme con eso, tuvo arrestos para subir a rematar el último córner del partido, una de las acciones preferidas de su padre.

Experiencia en Escocia

El pequeño Schmeichel (mide 1,85) firmó su primer contrato de profesional con el City en el 2004. Tenía apenas 18 años y el club prefirió que se fogueara en equipos menores como el Darlington y el Bury, de la League Two (equivalente a la Tercera División en España). El pasado enero se fue a Escocia para jugar en el Falkirk, donde empezó a mostrar sus cualidades. Fue elegido el mejor jugador del partido contra el Rangers y despertó múltiples elogios. "Fue una experiencia muy buena. Aprendí muchísimo y me sirvió para disfrutar en estadios como el Ibrox Park", recuerda.

Las comparaciones con su padre son obligadas. Además del tremendo parecido físico, algo normal en padre e hijo, su forma de comportarse en el campo también recuerda mucho a Peter. Kasper es un portero ágil y seguro, con grandes dotes de mando pese a su juventud. El reto de superar los hitos de su padre será complicado. Con el Manchester United conquistó cinco Ligas y la Champions de 1999. Después jugó en el Sporting de Lisboa, el Aston Villa y el Manchester City, donde impulsó la carrera de su hijo.

Las buenas actuaciones de Kasper han abierto otro debate en Inglaterra. Muchos aficionados quieren que el danés sea el próximo portero de la selección. Los errores de Paul Robinson en el amistoso ante Alemania en Wembley han reforzado aún más esta petición. El meta del Tottenham nunca ha sido del total agrado de los pross, que quieren un cambio radical.

¿Dinamarca o Inglaterra?

La federación inglesa, incluso, ya ha tanteado al joven guardamenta. Nacido en Dinamarca pero criado en Inglaterra, Schmeichel tiene la posibilidad de elegir en qué selección quiere jugar. De momento, ya ha sido internacional en las categorías inferiores de Dinamarca y lo más probable es que se decante por la camiseta roja, pero los ingleses están dispuestos a convencerlo.

Hace tres semanas, Santiago Cañizares comprobó también el fugaz paso del tiempo. El veterano portero del Valencia se enfrentó a Kasper en un amistoso contra el Manchester City. Catorce años antes, Cañizares había debutado con la selección española en un partido dramático contra la Dinamarca de Schmeichel. "Es muy curioso haber coincidido sobre un terreno de juego con un padre y un hijo que juegan como porteros. Al final, cambié la camiseta con Kasper y la puse junto a la que tengo de su padre. Será un gran portero", comentó el meta del Valencia.