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Subastan un trozo de tarta de la boda del príncipe Carlos y Lady Di ¡de hace 40 años!

Cuando pensábamos que lo habíamos visto todo, llega el 'souvenir' real más asqueroso

Puaj.

PATRICIA ÁLVAREZ | CUORE.ES -

Está claro que si alguna vez alguien nos invitase a una boda real, además de hacernos 173630473564326 fotos, también nos llevaríamos algo de recuerdo como la hojita del menú o el papelito donde vienen los nombres de los que van sentados en cada mesa. Sin embargo, hay gente que eso de llevarse recuerdos lo lleva a otro nivel, y ahora saldrá a subasta un trozo de la tarta de bodas que el príncipe Carlos y Lady Di tuvieron en su boda ¡hace 40 años!

Aquel día sirvieron a sus invitados un pastel de cinco pisos del que alguien se guardó un pedazo, y ahora la va a vender al subastador Dominic Winter por 500 libras. Chris Albury, un experto en 'souvenirs' reales ha dicho: "Es un recuerdo curioso y único. Todavía no recomendaría comerlo, pero después de 40 años está claro que está destinado a durar".

La trozo de tarta está decorado con un escudo real rojo, azul y dorado y fue el que originalmente le regalaron a Moyra Smith, una de las empleadas de la Reina Madre en Clarence House, tras la ceremonia en 1981, y se ha conservado en film transparente dentro de un molde.

El pastel permaneció en la familia de Moyra hasta 2008, cuando fue adquirido por el coleccionista que ahora lo pone a la venta.

¿Pero de verdad quién compra estas cosas?

Desde luego esta tarta ha durado más que el matrimonio de la pareja, que se divorció en 1996, justo un año antes de que Diana muriese trágicamente en un accidente de coche.

Precisamente este año sus hijos le han rendido un homenaje en el día en el que hubiera cumplido 60 años, inaugurando la estatua que se ha creado en su memoria. Los dos hijos de la difunta Lady Di, se reunieron para inaugurar la escultura de Ian Rank-Broadley en uno de los jardines del Palacio de Kensington y pudieron comprobar que la pieza también incluye palabras inspiradas en 'La medida de un hombre' de Albert Schweitzer.

Un adoquín frente a la estatua lleva grabado el extracto, que dice: "Estas son las unidades para medir el valor de esta mujer como mujer, independientemente de su nacimiento. No cuál era su posición... Pero, ¿tenía ella un corazón? ¿Cómo desempeñó el papel que Dios le dio?"

La estatua, que ha sido fundida por la compañía Castle Fine Arts en el tradicional proceso de 'cera perdida', con una pátina de un verde azulado sobre negro, presenta a Diana con una camisa de cuello abierto y cinturón ancho y una falda lápiz, con las manos sobre los hombros de un niño y una niña.

El Palacio de Kensington explicó que el retrato y el estilo del atuendo de Diana se basan en el "período final de su vida, cuando ganó confianza en su papel de embajadora de causas humanitarias" y la escultura pretende "transmitir su carácter y compasión".