Sonia Ferrer y el amigo con el que quedó poco antes de morir

Se despide en Instagram

La presentadora está destrozada por el atropello de su amigo. 

ROCIO ROBLEDO | CUORE.ES -

Sonia Ferrer se ha asomado a sus redes sociales para contarnos una noticia muy triste e impactante: ha perdido a su amigo poco antes de quedar con él. Sí, todo un palo para la presentadora... 

Y dirás: ¿para qué nos contáis estas cosas? Pues hija, porque así es la vida. No todo van a ser cotilleos y salseos... También hay que darle un lugar al drama y este desde luego que lo es porque justamente Sonia había quedado con este chico para merendar cuando se produjo el final fatal. Su mejor amigo moría en un accidente tras ser atropellado. Madre mía... 

A modo de desahogo y recuerdo, Sonia ha querido recordarle en Instagram con varias fotos y un trocito de la última conversación que tuvieron por WhatsApp. Qué duro... 

"Ahora mismo debería estar contigo, cerveza en mano (vino para mi), riéndonos de nuestras hazañas mientras aprovechamos para hacer terapia. Eso de yo te doy consejos a ti y tú a mi y luego no hacemos ni puñetero caso de lo dicho", ha escrito. En lugar de eso, estoy intentando recomponerme para ir al tanatorio a despedirme de ti."

En la conversación con Guillermo se puede ver que horas antes estaban haciendo planes, pero la vida decidió que no era el momento para tomarse esas cervezas... "¿Sábado? ¿Comer? ¿Tarde? Prefiero a noche", le escribía su amigo. "¿Cenamos el sábado? ¿Merendamos? Lo que quieras", le respondía Sonia. La verdad que estamos muy impactadas con todo esto. 

La publicación se ha llenado de comentarios de ánimo para ella: "Madre mía que shock. Un abrazo fortísimo en estos momentos tan tan duros para ti". 

Sonia está pasando por un momento agridulce, sin duda, pese a estar viviendo a tope su relación con su nuevo novio. Hace poco la presentadora también habló de un episodio durillo de su vida cuando recordó el momento en que le descubrieron un tumor: "Yo tenía 15 años y un tumor de hueso en la columna que me estrangulaba la médula. Una supuesta eminencia en traumatología le dijo a mi madre que tenía un dolor imaginario y que solo quería llamar la atención. Tenía ya 16 y un “gran” urólogo insinuó delante de mi madre y mi abuela que viviendo sola en el extranjero, a saber con quién me habría acostado y qué infección podría haber pillado (vivía sola, sí, pero seguía siendo virgen aunque nadie parecía creerme)".

Muy fuerte esto...