Telecinco

Tras la agresión, Saray Montoya explica por qué sigue "muerta de miedo"

Apuñalada junto a su hija

Ha entrado por teléfono en el programa 'Viva la Vida'.

CUORE.ES -

Fue el pasado 2 de agosto cuando Saray Montoya denunció a través de sus redes sociales que había sido atacada presuntamente por su familia y la habían apuñalado. A ella, a su hija Naiara y a su madre, entre otras familiares, todas mujeres que se encontraban en ese momento en su casa. 

Por suerte, podíamos comprobar gracias a los videos que subía ella misma a sus redes sociales, que todas sobrevivían a la brutalidad que se cometía contra ellas por, al parecer, una disputa familiar entre hermanos. Las imágenes eran el horror, ya te avisamos, pero ella quiso subirlas para mostrar lo que les habían hecho y para dar con los dos presuntos agresores, que son su suegro y su cuñado. Tela.

Pues bien, ahora Saray y su hija han entrado en directo en el programa 'Viva la vida' para contar cómo están viviendo toda esta situación. "No sabemos si nos están vigilando y van a volver a por nosotras", comenzaba diciendo Saray.

Pero el testimonio más duro era el de Naiara, la hija de Saray: "Cuando fue a sujetar a mi tío para que dejara de apuñalar a mi madre él me mordió en la mano (...) Recogí a mi madre del suelo medio muerta, eso es algo que ninguna niña de mi edad debería vivir. Cuando abrí la puerta comenzaron a pegarme, yo sabía que tenían problemas con mi padre pero no esperé que pasara esto (...) Tengo miedo de salir a la calle, a veces no sé si estamos vivas o muertas".

Días después, el suegro y el cuñado de Saray presentaban a través de su abogado un comunicado en el que defendían su inocencia y acusaban a las mujeres de haberles agredido a ellos. "Ellos siguen desaparecidos. Ellos tienen que demostrar lo que están diciendo de mí porque yo sí tengo pruebas que son lo que me han hecho. Ellos han lanzado un artículo sin argumentos", decía Saray en una videollamada en El programa del verano.

Saray Montoya, además, tiene claro lo que habría pasado si no hubiese interpuesto una denuncia contra ellos: "Si no denuncio y me protege la policía, habrían venido a rematarme". Lo que está claro es que esta situación es insostenible y la policía o la justicia tendrán que poner fin en algún momento a este cruce de acusaciones y de violencia que no lleva a ninguna parte ni beneficia a nadie.