Michael Sohn / GTRES

Salma Hayek y su extraña forma de relajarse: medita con su búho

Es su mascota y desde que tuvo covid se han vuelto inseparables

Ommm.

PATRICIA ÁLVAREZ | CUORE.ES -

¿Recuerdas cuando hace unas semanas te contamos que Salma Hayek había estado a punto de morir por covid? Pues resulta que las semanas que estuvo completamente aislada en su casa la única compañía que tuvo fue la de su mascota Kering, un búho al que bautizó con el nombre de la empresa de su marido, François-Henri Pinault, y desde entonces se volvieron inseparables. ¡Pero no te imaginas hasta qué punto! 

En animalito también se ha hecho a la compañía de la actriz y cuando medita en casa, lo hace junto a su búho. Ha sido en una entrevista que ha concedido en la revista 'People' en la que ha contado dicho que a menudo deja que su 'amigo' la ayude en su meditación diaria. "No te vas a creer esto. Medito con el búho muy, muy a menudo. En cuanto me pongo a meditar, ella se queda súper quieta".

Además, este amor que se tienen no se queda ahí, ya que cuando su marido no duerme en casa porque está en algún viaje de trabajo, el búho duerme en su cama con ella. Posiblemente esta sea la forma que tiene Kering de devolverle a la actriz lo que hizo por ella, ya que la adoptó y la rescató de un refugio para aves. "Se la di a mi marido como regalo de San Valentín y la llamé Kering porque es el nombre de su empresa y su símbolo es el búho. Y él me dijo: 'Bueno, gracias, pero sé que es tu propio regalo para ti'.

"Cuando mi marido no está en la ciudad, duerme en la habitación conmigo. Tenemos ciertas rutinas antes de irnos a dormir. Yo veo la televisión con mi iPad, y a ella le gusta estar de pie sobre el iPad".

Salma también insistió en que Kering es más "curiosa" que la mayoría de los búhos, y tiene un sentido del gusto inusual pero "bueno": "Aunque los búhos no beben líquidos porque lo toman todo de sus presas, a ella le gusta el buen vino. A menudo se posa en mi cabeza, en mi hombro o en mis brazos y a veces, cuando está muy cerca de mí, puedo sentir cómo se frota contra mí, lo que es muy agradable. Y me siento tan bendecida. El mero hecho de estar en la misma habitación con ella, tiene una energía que hipnotiza".