El piso de Raquel Sánchez Silva, donde murió Mario Biondo, ahora es un centro de meditación (que podrás visitar)

El cámara italiano murió en un apartamento del centro de Madrid

128 metros cuadrados.

RUTE GODINHO | CUORE.ES -

Mario Biondo, cámara italiano, ha muerto el 30 de mayo de 2013. Han pasado nueve años desde entonces, pero Raquel Sánchez Silva sigue siendo propietaria del piso en el que vivían. Y qué hay de nuevo en esta historia, te estarás preguntando. Que la presentadora ha alquilado el apartamento y que los nuevos inquilinos han abierto un centro de meditación... Al que se puede acceder.

El cuerpo del italiano apareció sin vida en el apartamento donde vivía la pareja. Es un piso ubicado en la zona de Antón Martín, en pleno centro de Madrid. Tras lo sucedido, Raquel fue incapaz de seguir residiendo allí, por lo que abandonó la que fuera su residencia junto a Mario Biondo. 

La puso en alquiler, y en total son 118 metros cuadrados útiles. El Español asegura que el piso sigue siendo de la presentadora, la única propietaria desde el principio. Lo habría comprado por 360.000 euros, antes de empezar su relación con Mario. Total, que no vive allí pero tampoco lo vende. Mejor, lo alquila y ahora lo que se encuentra en el piso es un negocio relacionado con la meditación zen.

Fue hace unos años que los nuevos inquilinos del piso de Raquel Sánchez Silva firmaron el contrato de alquiler. Allí han instalado el centro de meditación zen Mokusan Dojo Zen. Pero espérate que hay algo más curioso aún, y es que los actuales inquilinos no sabían que aquél es el piso en el que murió Mario Biondo. Fue El Español quien se lo contó.

"No sabíamos nada de eso, no es algo que nadie te cuente antes de alquilar una casa", dijeron a dicho periódico. Y ojo porque para ellos "el sitio es acogedor... y no hay fantasmas".

La noche en la que murió Mario Biondo

Como te decíamos, el cámara de televisión falleció la madrugada del 30 de mayo de 2013. Han pasado 9 años, a lo largo de los cuales la familia de Biondo jamás ha dejado de investigar, presionar y preguntar. No se creen la tesis de la muerte accidental, y mucho menos la del suicidio. 

Para los familiares de Mario Biondo, el italiano jamás haría algo así. Sostienen que aquella noche, dentro del piso en el que vivían Mario y Raquel había otras dos personas aquella noche. Gracias a una minuciosa investigación llevada a cabo por una empresa privada contratada por la familia, se sabe incluso que estos individuos se conectaron a las cuentas de Facebook y Twitter del fallecido.