D.R.

A Phoebe Dynevor 'Los Bridgerton' le han traído una ansiedad casi crónica

Está teniendo problemas para manejar la fama tan repentina en su vida

No nos extraña, la verdad.

PATRICIA ÁLVAREZ | CUORE.ES -

Gracias a 'Los Bridgerton' a Phoebe Dynevor no le va a faltar el trabajo en una buena temporada, pero esto de petarlo en Netflix con tu serie también tiene su parte negativa: no saber gestionarlo. Y es que, no debe ser fácil pasar del anonimato a la fama mundial de la noche a la mañana, por lo que ha revelado que está "llena de ansiedad".

La actriz, que ya conocía las consecuencias de la fama gracias a su madre, la actriz de 'Coronation Street' Sally Dynevor, ha visto cómo su vida cambiaba de un día para otro gracias al drama de época de Netflix, pero ha admitido que ahora tiene mucho "miedo al fracaso".

Según ha comentado en una entrevista a la revista Harper's Bazaar, sigue bastante perdida con este tema, a pesar de que hace casi un año que los salseos de la Regencia llegaban a nuestra vida. "No creo que nadie sepa cómo manejar eso. Me preocupa todo. Estoy llena de ansiedad. Tengo miedo al fracaso, a defraudar a alguien, a contradecirme. Ya ves lo que es para tu salud mental estar en el ojo público. Medito, tengo un terapeuta, camino todos los días. Hay cosas que hago para conectarme a tierra, porque en estoy en un momento vital bastante agitado".

Phoebe explicó que aunque los "altos pueden ser muy altos" y los "bajos pueden ser muy bajos", ella se centra en encontrar un "punto medio". "Se trata de encontrar ese punto medio y centrarse en uno mismo. Es muy importante para mí y para mi cordura trabajar en proyectos que me gusten y desarrollar personajes que me parezcan realmente interesantes: esa es la emoción para mí".

La actriz, que apareció en series como 'Younger', 'Waterloo Road' y 'Snatch' antes de conseguir su papel de Daphne Bridgerton, admitió que no esperaba que la serie tuviera tanto éxito, y que la pandemia hizo que no se diera cuenta del alcance hasta que terminaron las restricciones. "Estábamos todos encerrados, atrapados en casa y nada cambiaba. En la primera temporada, la gente me decía: 'Sabes, esto podría ser enorme', pero nunca te lo crees, y nunca entenderás lo que se siente hasta que te pase a ti. Es bastante extraño y fuera del cuerpo. Sólo cuando empezamos a poder salir de casa de nuevo y había fotógrafos fuera -lo que daba mucho miedo- me di cuenta de que si salía en pijama, podría haber alguien haciendo fotos".