Evan Agostini / GTRES

Paris Hilton tira los vestidos de novia por la ventana: ¡cinco!

A falta de uno

La socialité daba el pistoletazo de salida a su boda con el empresario Carter Reum el pasado 11 de noviembre y en ella ha lucido cinco vestidos de novia. Ahí es nada.

MARIA JIMENEZ | CUORE.ES -

¿Qué Paris Hilton (41) se ha casado? Sí. ¿Qué se ha gastado un pastizal? También. ¿Qué cómo lo sabemos? Pues porque solo en ropa se habrá dejado un buen pastón dado que ha lucido, nada más y nada menos, que cinco vestidos de novia en su boda. Cinco. Y oye, a cada cual más original, la verdad.

El primer vestido que compartía la propia socialité en su cuenta de Instagram era un diseño creado por Oscar de la Renta con cuello cisne y flores que es una auténtica maravilla y que ya te decimos que le habrá costa un dineral.

Aunque este no fue el único diseño que Oscar de la Renta creó para Paris Hilton. Horas más tarde, la socialité aparecía durante el banquete nupcial y el baile disfrutando de su nuevo estado civil con un diseño corto de cóctel con flores en 3D bordadas a mano.

Pero cuidado porque para brillar como la que más en su gran día, Paris Hilton tiro de un diseño joya creado por la diseñadora Pamella Rolland. Y no, no nos hemos equivocado al escribir Pamella con dos eles porque se escribe así. Que os vemos venir con eso de que Pamela Anderson es con una sola ele. 

Para continuar, y poner un toque incluso más pomposo al enlace, Galia Lahav le diseñaba un vestido cuya falda en lo más blandito y gustoso que hemos visto nunca. A parte de parece un merengue, claro está.

Un vestido de novia rosa Barbie 

Pero como no podía ser de otra manera, Paris Hilton terminó su boda de tres días alquilando el muelle de Santa Mónica (lo típico) para montar un festival en el que las atracciones y todo lo demás giraban en torno a su persona. Pero para disfrutar de una divertida noche, nada mejor que lucir un vestido asimétrico rosa barbie y unas gafas de corazones. 

¿Y qué es lo que hemos aprendido de esta boda? Pues que Paris Hilton, casada o no, sigue teniendo ese espíritu alocado y fiestero por el que se ha hecho mundialmente conocida.