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Oriana Marzoli ya está comprando el vestido de novia

Mira tú qué bien

Le ha dicho a Iván González, su chico, que ella sí que está preparada para casarse.

CUORE.ES -

Oriana Marzoli e Iván González se sentaron en el plató de 'Volverte a ver' para darle una sorpresa a sus respectivas madres y al final el que se llevó la sorpresa fue Iván. Pero empecemos por el principio. Tras conocer poco antes de participar en 'La casa fuerte', la relación de la pareja siempre ha estado marcada por las idas y venidas y las declaraciones en redes sociales y platós de televisión. 

Ambos se han querido sentar en el plató de 'Volverte a ver' porque querían decirle a sus madres lo mucho que las necesitan. "Sé que mi impulsividad te chocaba un poco pero te agradezco que me hayas acogido con los brazos abiertos y te prometo que estoy entregada al 100% con tu hijo y quiero ser feliz a su lado", han sido las palabras de Oriana para Victoria.

"Sé que has desconfiado mucho de mis sentimientos hacia Oriana pero tengo que decirte que me esfuerzo mucho en demostrarte que estoy al 100% con ella, que es tu princesa y ahora es nuestra princesa, la voy a cuidar mucho y tratar como se merece. Lo que siento por ella es real y la quiero mucho", le decía Iván a Cristina, madre de Oriana.

Sus madres han recibido estos mensajes con una sonrisa en los labios e incluso la suegra de Oriana ha querido decir que "Oriana no es lo que dicen de ella, tiene un corazón muy grande". 

¿Planes de boda e hijos?

Cuando salieron de 'La Casa Fuerte', Iván le propuso a Oriana ser padres. Sin embargo, ha pasado los meses y Oriana asegura que sigue sin estar preparada para dar este paso. Eso sí, ojito porque la joven no ha tenido ningún problema en asegurar que quiere tener dos hijos y que quiere casarse: "Pero casarme sí quiero, eso te lo dejo caer". ¿La respuesta de Iván? Aunque ha asegurado que quiere muchísimo a Oriana, lo cierto es que reconoce que quiere que se conozcan un poco más antes de dar un paso tan importante como es el del matrimonio.

Lo bueno es que ahora, cuando la boda tenga lugar, todos podrán acudir a la misma en amor y compañía y no tener ninguna rencilla que les amargue la ceremonia y el convite. Y oye, ya que estamos les decimos desde aquí a Oriana e Iván que nosotros encantadas de acudir a la boda. Una fiesta siempre es una fiesta.