Nick Carter, acusado de abusos sexuales

Nuestra juventud, al garete

Ídolo al suelo.

VICTORIA LUPIÁÑEZ | CUORE.ES -

En pleno revuelo con el escándalo de abusos en Hollywood se ha abierto la caja de la industria musical, y lo ha hecho Melissa Schuman a través de su blog: "No te preocupes, no se lo diré a nadie". En la publicación, la que fuera estrella adolescente (con la banda Dream) relata con pelos y señales el abuso que sufrió por parte de... ¡Nick Carter!

Sí, el mismo que movía legiones de fans, allá por el año, con su pelo rubio a tazón.

Nick, esto nos duele más a nosotros que a ti.

Aunque pensábamos que no podían caer más ídolos a los que admirábamos, según esta denuncia, Nick Carter, el cantante que saltó a la fama siendo un adolescente no se las gastaba tan bien más crecidito.

Tal y como cuenta Melissa, Nick tuvo relaciones sexuales con ella sin su consentimiento cuando ella contaba con 18 añitos. La joven confiesa que sus agentes le sugirieron que saliera con él; un día aceptó su invitación y estuvieron juntos, incluso se besaron. Pero ella no quería ir más allá de eso ya que "mantenía los valores cristianos conservadores".

Cuenta que se sintió impotente cuando la llevó al baño y que pensó que la única manera de salir de allí era acabar cuanto antes. Pero en los planes del cantante no estaba eso de quedarse solo en el sexo oral. La forzó a continuar, haciendo imposible algo que ella ansiaba, llegar virgen al matrimonio.

Finaliza contando que recibió muchas llamadas suyas después de aquel encuentro, pero que no contestó a ninguna hasta que Nick desistió. Pero el destino quería que se encontrasen de nuevo para grabar un dueto, que hicieron por separado. Era su billete para firmar por la discográfica, a pesar de que finalmente decidieron no contar con ella: "No pude evitar preguntarme si Nick tenía alguna influencia en ello".

"Después de eso, nunca volví a hacer otra presentación y rápidamente perdí el interés en seguir una carrera como artista". Declaraciones que nos dejan tristes e impotentes pensando que nunca más recuperaremos esta inocencia perdida. 

Está claro que lo hace falta es aprender a respetar al que tienes enfrente. ¡Mucho ánimo!

Y Nick, pronúnciate pronto, que queremos saber tu versión...