Daniel Gonzalez / GTRES

Miguel Herrán habla de 'lo malo' de ser famoso

No todo lo que reluce es oro.

HENAR LANGA | CUORE.ES -

Miguel Herrán (24) no aparenta, no actúa en la vida real, no esconde las verdades: lo suyo es decir lo que piensa, lo que siente a las cámaras y a la gente. Lo sabemos porque en el verano de 2020 ya ha hablado de su pasado, de las drogas y de la fama en una entrevista con ICON. Pero lejos de zanjar aquel tema, ha vuelto a confesar cómo se siente al ser un 'celeb'.

Pese a que llegó a ser un actor reconocido sin comerlo ni beberlo, prácticamente lo obligaron a asistir a los cástings, ahora es una estrella. Su participación en la serie de éxito, de Netflix, 'La casa de papelha jugado un papel muy importante en este cambio radical de su vida. El hecho de que se estrenara a nivel internacional lo ha llevado a ser reconocido en muchos países del mundo, y a alcanzar casi 15 millones de seguidores en su cuenta personal de Instagram.

Aunque en realidad, según ha explicado el malagueño en una entrevista para 'Diario Sur' mientras promociona su trabajo 'Hasta el cielo' en el festival, no es su rollo: "Me he visto embelesado por los 'likes' y me he dado asco". Se ha dado cuenta de el dinero no da la felicidad, sino que: "Te la quita".

Su situación económica ha cambiado radicalmente y, pese a que no parece entusiasmarle el tema, al final ha acabado asegurando que le gusta la vida que tiene ahora: "Compensa todo, por supuesto. Es una situación muy extrema", aunque también ha desvelado que no todo lo que reluce es oro, ser famoso, actor y conocido también tiene sus cosillas malas.

Si te estás preguntando de qué se trata, no te preocupes, ha hablado de ello con pelos y señales (y puedes leer su explicación completa en el medio citado anteriormente). Básicamente en general ha hablado de su falta de libertad, de no poder hacer lo que le plazca o moverse por el mundo sin dar aviso: "A alguien de seguridad". "Los trenes" o Blablacar no pueden entrar en sus planes de viaje, y vaya a donde vaya siempre corre el 'riesgo' de ser reconocido.

Aunque lo que de verdad nos ha tocado la patata es que no pueda ir: "A las fiestas del pueblo". Qué lástima.

En fin, que parece que está agobiadillo con eso de tener que lidiar con la atención de sus queridos fans. Porque no solo es en España: Italia, Francia y Brasil son terreno pantanoso para él, porque son sitios en los que la serie ha pegado muy fuerte entre la población. Vamos que en su humilde opinión: "Quien diga que esto es la polla y que ser famoso es súper guay te está vendiendo purpuina".

Porque Miguel (que cada vez que sube una foto a Instagram eleva la temperatura ambiente) considera: "Que tiene una vida normal y, extraordinariamente, soy mediático. Pero eso no me hace cambiar mi forma de ser ni hostias". Es más, asegura que la gente buena y que tenga mucho dinero... Más bien escasea. Así que, después de leer esta entrevista (que encontrarás completa en Diario Sur) parece que él solo quiere ser un tipo normal y trabajar de esto que es lo que le gusta.

Esperemos que algún día consiga su verdadero reto persona: llegar a quererse.