Marc Giddings / GTRES

Palabras muy duras: Meghan Markle ha sufrido un aborto

Ha hablado con todo detalle de cómo lo vivió junto al Príncipe Harry. 

ROCIO ROBLEDO | CUORE.ES -

Pocas veces hemos visto a Meghan Markle (39) sincerarse sobre su vida privada una vez fuera de la familia real británica pero cuando lo hace... Lo hace de verdad y tenemos que confesar que no nos esperábamos para nada que la Duquesa de Sussex contara lo que ha contado: sufrió un aborto espontáneo. 

Nadie sabía nada de que ella y el Príncipe Harry (36) estaban esperando su segundo hijo, un secreto que ahora ha salido a la luz en el New York Times y contado por ella misma en un artículo llamado 'Pérdidas que compartimos', con mucha fuerza y pena a la vez, ya que ha hablado con toda naturalidad y eso es de agradecer. Hay que normalizar que las mujeres podemos pasar por esto alguna vez en nuestra vida y que es duro, muy duro. Así lo ha dejado claro Meghan en sus declaraciones contando cómo fue el momento en que sintió que perdía a sus segundo bebé y cómo vivieron los momentos posteriores en el hospital. Ains...

Fue en julio de 2020, cuando ya estaban viviendo en EEUU, de ahí que hayan podido ocultar la noticia, ya que los focos no están tan puestos en su persona. Cuenta Meghan que "sucedió una mañana de julio que comenzó tan normal como cualquier otro día".

Dice que se había despertado, había dado de comer a los perros, había arreglado la ropa de Archie antes de "hacerme una cola de caballo y sacar a mi hijo de su cuna". Vamos, un día normal y corriente que acabó torciéndose tristemente. 

Fue mientras cambiaba el pañal al pequeño Archie cuando sintió un "calambre agudo" y se dio cuenta de que algo no iba bien: "Después de cambiarle el pañal, sentí un fuerte calambre. Me dejé caer al suelo con él en mis brazos, tarareando una canción de cuna para mantenernos a ambos tranquilos, la alegre melodía contrastaba con mi sensación de que algo no estaba bien". 

Y aquí viene lo más duro: "Sabía, mientras sostenía a mi primogénito, que estaba perdiendo al segundo". ¡Pobre Meghan! 

"Horas más tarde estaba en una cama de hospital, sosteniendo la mano de mi marido. Sentí la humedad de su palma y besé sus nudillos, mojados por nuestras lágrimas. Mirando las frías paredes blancas, mis ojos se pusieron vidriosos. Traté de imaginarme cómo nos curaríamos", ha revelado Meghan. 

Realmente no podemos saber cómo se siente Meghan pero estamos a tope con ella, ya que debe ser una de las experiencias más duras para unos padres. Antes que Meghan fue Chrissy Teigen la que también contó cómo vivió la perdida de su pequeño Jack.

Definitivamente, es necesario hablar de 'estas pérdidas que compartimos'.