GIM / GTRES

María Castro, al hospital con su hija por culpa de un juguete

¡Sustazo!

Ha sido su hija Olivia. 

ROCIO ROBLEDO | CUORE.ES -

Las madres y los padres no ganan para sustos... A todos ellos deberían darles un plus por sobrevivir a todo lo que hacen sus hijos, aunque a veces sea sin querer porque aún son pequeños. De los sustos no se libran y si no que le pregunten a María Castro, que acaba de llevarse el soponcio de su vida con su hija Olivia. 

La actriz ha terminado en urgencias un hospital pediátrico en Valencia, donde está de vacaciones con su familia, y todo por un juguete. Estaban en la piscina, cuando la hija mayor de María se dio cuenta de que a ese juguete le faltaba una de las pilas...

-María Castro y la realidad de conciliar

-María Castro habla de sus dos cesáreas

Te puedes imaginar la que se formó, por eso María ha querido contarlo en primera persona y 'advertir' a otros padres sobre estas cosas: "Quería contaros una cosa que nos pasó ayer con Olivia y que nos dejó un poco apurados, por si sirve como advertencia para familias con bebés. Estábamos en la piscina y tenía muchas cositas para jugar, aptas para bebés. Pero, de repente, en un segundo, apareció un juguete de Maia, con pilas y demás, con el compartimento de la pila abierto y una pila en su interior y la otra no estaba". 

"Nos empezamos a agobiar porque Maia juraba y perjuraba que ese juguete tenía dos pilas. El rollo es que estaba estropeado el compartimento del tornillo, pero como le gustaba mucho el juguete nos dio pena tirarlo. Ahora entiendo perfectamente por qué van con seguridad y con tornillo. Acordaos de mí, porque y si tenéis alguno con el tornillo estropeado, tomad decisiones sobre qué hacer; tirarlo, repararlo… ¡Es que son un peligro! Pilas, elementos punzantes e imanes hay que sacarlos del cuerpo, pero ya", estamos de acuerdo con ella. 

Al no encontrar la pila y temiendo que su hija pequeña se la pudiese haber tragado, se fue volando hacia el hospital: "Empezamos a buscar y nos parecía imposible que se lo hubiese tragado sin toser ni nada, que tampoco era un elemento muy grande, pero bueno, cosas más raras se han visto. Tras mucho buscar tuvimos que ir al hospital para asegurarnos y hacerle una placa en Valencia. Está bien, la pila no está. Quizás esté debajo de un sofá o a saber qué. Espero que os sirva este relato, como advertencia, para que tengáis mucho ojo. Yo a partir de ahora lo tendré más, porque los bebés se lo llevan todo a la boca y el susto te lo llevas, pero bien".

¡Vaya susto!