Chris Pizzello / GTRES

Leighton Meester se siente mal cuando deja a sus hijos por trabajo

La conciliación no existe en Hollywood

La que diese vida a Blair Waldorf en 'Gossip Girl' ha hablado alto y claro sobre los problemas a los que se enfrenta en los rodajes.

CARMEN RAYA | CUORE.ES -

La conocimos cuando todavía era una veinteañera que triunfaba en una serie llamada 'Gossip Girl' que se convirtió en una especie de 'Sexo en Nueva York', pero en el instituto. Nos flipaba, te flipaba y si no la has visto todavía no sabemos a qué estás esperando. Sin embargo, hoy estamos aquí para hablarte de cómo Leighton Meester lleva el tema de la conciliación familiar con dos hijos y una exitosa carrera en Hollywood.

Como ya sabrás, Leighton Meester acaba de estrenar una película llamada Fin de semana en Croacia que ya se ha posicionado como una de las cintas más vistas de Netflix. Durante su rodaje, Leighton tuvo que trasladarse hasta este país y 

Preguntada por ET sobre cómo se sintió estando alejada de sus hijos durante el rodaje, Leighton aseguró que la sensación "no parece que mejore". "He estado pensando que tal vez lo haría, pero no es así. Y ahora realmente me he 'duplicado' en esto de los niños. Así que es un doble golpe, sobre todo porque hay un bebé que me necesita", asegura sobre el hecho de que no importa cuántos años tengan sus hijos porque siempre será duro separarse de ellos.

Por si no lo sabías, que ya te vale, Leighton es madre de dos hijos, una niña que nació en 2015 y un niño que nació en 2021. Además, está casada con Adam Brody, quien a su vez fue protagonista de la serie 'The O.C'. Vaya, que todo queda en casa.

"Trabajar es la máxima culpa porque quiero estar en los rodajes, porque me estoy divirtiendo… Por supuesto que creo que eso es bueno, pero este mundo, nuestra sociedad, todo, realmente no nos da mucho espacio para sentirnos completos y sentirnos bien acerca de ir a trabajar y dejar a nuestros hijos o estar con ellos", afirma.

Leighton Meester y su paso por 'Gossip Girl'

"Era muy joven cuando empecé en 'Gossip Girl'. Había mucha gente a mi alrededor y todas las miradas estaban puestas en mí. Si no cuentas con la perspectiva adecuada, puedes acabar sintiéndote muy confundida por todas esas personas que son agradables contigo sin motivo aparente o que, por el contrario, te juzgan por un comportamiento que no deja de ser de esperar en alguien de 20 ó 21 años... Cometes errores, como todo el mundo, pero tienes que lidiar con ellos en público", reflexionaba la intérprete en una entrevista a The Edit. "Ha resultado muy interesante y formativo examinar aquella época desde la perspectiva de un adulto y darme cuenta de que a lo mejor no era el mejor ambiente o el más sano".

"Llegaba al set a las cinco de la mañana y no me marchaba hasta las ocho de la tarde: había muchos días que no veía la luz del sol. Todos tenemos que experimentar una evolución, en especial cuando eres un veinteañero y tienes que descubrir quién eres. Debido al éxito de la serie, a mí me tocó vivir todo eso a un ritmo acelerado. Tuve que madurar muy rápido y sin una personalidad aún formada para decidir qué era real y qué no lo era, en quién podía confiar y en quién no".