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Kris Jenner se deja miles de dólares en su futura nieta

O sea, la hija de Khloé Kardashian.

CUORE.ES -

La matriarca del 'klan' Kardashian y principal artífice del éxito mediático y comercial de la famosa familia,Kris Jenner (65), no tuvo reparo alguno a la hora de escenificar la contagiosa felicidad que le invade ante la próxima llegada de una nueva nieta, la que esperan su hija Khloé Kardashian (37) y Tristan Thompson, con una intensa jornada de compras en Los Ángeles que la llevó a desembolsar algo más de 8.000 dólares en cuestión de pocas horas.

Ahí, quemando billetes.

Según el portal TMZ, Kris prácticamente invirtió la totalidad de esa elevada cifra en numerosos y variados productos para el futuro bebé y también para Khloé, entre los que destacan tres jirafas de peluche cuyo precio conjunto ascendía a los 3.600 dólares, una hamaca con reposapiés para la futura mamá (4.200 dólares) y una silla alta de plata para dar de comer a la criatura valorada en 550 dólares.

De acuerdo con los datos que maneja el citado medio, Kris recorrió también buena parte de las tiendas del llamado Hollywood Upmarket y se hizo con un sinfín de prendas con las que completar el fondo de armario de la que será su novena nieta, aunque por el momento se desconoce qué artículos compró exactamente y si, entre ellos, también se encontraba algún capricho para ella o para su tercera hija.

Pese a que Khloé está a punto de salir de cuentas y, por tanto, su esperado debut en la maternidad se encuentra cada día más cerca de materializarse, eso no le impidió acompañar a su madre en su salida por una zona tan concurrida, una decisión que, todo sea dicho, no debería resultar demasiado sorprendente teniendo en cuenta que, dos semanas atrás, Khloé y sus hermanas mayores no tenían reparo alguno en montarse en un avión con dirección a Japón.

En cualquier caso, la futura mamá parece estar mucho más preocupada a día de hoy por las escasas ideas que barajan tanto ella como Tristan en lo que a ponerle nombre a la niña se refiere, lo que incluso ha dejado en un segundo plano el comprensible nerviosismo ligado a la experiencia de dar a luz por primera vez.

Claro, teniendo ya la sillita de plata, el resto es pan comido...