kourtneykardashian / INSTAGRAM

Kourtney Kardashian irreconocible: rubia, con flequillo y con el pelo rizadísimo

Radical hasta para una Kardashian

Hemos tenido que mirar dos veces para asegurarnos de que era ella.

PATRICIA ÁLVAREZ | CUORE.ES -

Estamos acostumbradas a ver a las famosas cambiando de look con relativa frecuencia (tener estilistas personales y disponibles las 24 horas es lo que tiene). Sin embargo, hay cambios de look que nos pillan por sorpresa hasta a nosotras. Es el caso del nuevo aspecto de Kourtney Kardashian (42), que nos ha dejados 'picuets' con su última publicación en Instagram. En ella, la empresaria y CEO del portal 'Poosh' aparecía con un pelazo que no le habíamos visto nunca, y no porque no nos guste su melena morena, sino porque es toooodo lo contrario a lo que suele llevar: rubia, con flequillo y con el pelo rizado.

Según parece por el pie de foto, se trata de un look temporal, así que de momento no es que haya pensado que quiere casarse de rubia y haya empezado ya con los preparativos beauty de la boda, aunque hasta que no la veamos pasar por el altar, todo podría ser.

El que sí se ha hecho un cambio definitivo es su prometido, Travis Barker, que no contento con vivir con su Kourt y heberle pedido matrimonio, ha decidido tatuarse una parte de su cuerpo en su piel, concretamente sus labios, pero eso tiene un peligro (y no es que vaya a tener que borrarlo). Por si no fuera suficiente con la posibilidad de besarlos todos los días, el músico ha demostrado con mucha originalidad que no quiere separarse en ningún momento de los labios de su futura esposa, por lo que ha recurrido al reputado tatuador Scott Campbell para dibujarse en su brazo una copia exacta de los mismos.

Los labios de Kourtney se sitúan muy cerca de la cola de un escorpión gigante que también adorna desde ahora la piel del batería de Blink-182. En el caso de este segundo dibujo, su propósito es completamente diferente al diseño anteriormente mencionado, ya que cubre el nombre de la exmujer de Travis, Shanna Moakler. Está claro que el artista ha querido renovar su nutrido repertorio de tatuajes para marcar el fin de una etapa sentimental y el comienzo de otra aún más ilusionante, aunque en el caso de la familia Kardashian esto tiene riesgo: nunca sabes cuándo va a haber paso por una clínica de estética y la forma de esos labios puede acabar siendo otra.