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Kim Kardashian y Kanye West de cenita romántica en Malibú

¿Es posible que tengan más citas ahora que cuando estaban casados?

El divorcio ha resultado ser lo mejor para su relación.

PATRICIA ÁLVAREZ | CUORE.ES -

Kim Kardashian (41) y Kanye West (44) siguen demostrando que son los ex más bien avenidos del mundo. Y si no, ¿cómo te explicas que les pillaran anoche cenando en el restaurante Nobu Malibu con unos amigos? Increíble pero cierto. Después de divorciarse parece que tienen más vida social juntos que separados, además de seguir siendo un apoyo fundamental en lo que a negocios se refiere. Resulta que los acompañantes de Kim y Kanye en la cena eran Tracy y Ray Romulus, que son los jefes de marketing de KKW Brands, o lo que es lo mismo, los que ayudan a la hija de Kris Jenner (66) con todas sus empresas.

Al final de la noche, la ex estrella de 'Keeping Up With the Kardashians' se subió al mismo coche que el diseñador de Yeezy, con West en el asiento del conductor y Kim en el del copiloto y sus amigos en la parte trasera.

Ambos han demostrado que se han mantenido muy unidos después de su divorcio, especialmente en lo que respecta a sus cuatro hijos (North, de 8 años, Saint, de 5, Chicago, de 3, y Psalm, de 2) y a su trabajo. De hecho, él le está ayudando con su cambio de marca de KKW Beauty, y muy posiblemente ese habrá sido el motivo de esta misteriosa cena. "La decisión de Kim de cambiar de marca no tiene nada que ver con la eliminación de la W en KKW, ya que no ha cambiado su nombre legal y sigue llamándose West", aseguró una fuente cercana a la pareja. "Se ha estado trabajando durante un tiempo, y Kanye en realidad ayudó a Kim a idear el nuevo nombre de la marca".

Pero ella no se ha quedado atrás, ya que le ha dado una promoción increíble a su nuevo disco 'Donda' al acceder a casarse de nuevo con él sobre el escenario del estadio Soldier Field de Chicago, donde el músico recreó su casa de la infancia, y Kim se subió al escenario por sorpresa ataviada con un vestido de novia de Balenciaga Couture mientras sonaba la última canción de la noche, 'No Child Left Behind'.

Desde luego, la visión de ella desfilando lentamente por el escenario cubierta por un velo blanco era impresionante, pero en realidad no fue, ni de lejos, el momento más impactante del evento. Ese ya se había producido unos minutos antes cuando Kanye se prendió fuego a sí mismo y acabó envuelto en llamas, todo en plan especialista de cine, controlado y sin sufrir ningún daño.