Jordan Strauss / GTRES

Jessica Chastain no está segura de que su familia política... La odie

Rencillas familiares por la comida, a quién no le ha pasado.

CUORE.ES -

Cuando Jessica Chastain contrajo matrimonio con el aristócrata italiano Gian Luca Passi de Preposulo, seguramente ya sabía que se produciría algún tipo de choque cultural entre los seres queridos de su marido y ella o sus respectivas familias, pero lo más seguro es que nunca se imaginara dónde se notarían más sus diferencias: no en el idioma, sino a la hora de sentarse a la mesa.

En ese sentido, a la oscarizada actriz le ha costado acostumbrarse a las comidas de varias horas a la italiana o las cantidades ingentes de platos que se consumen de una sola sentada.

"La cuestión es que los americanos comemos en una hora; empezamos a comer y en cuanto acabamos ya está. No me había dado cuenta de que allí duran entre tres y cuatro horas; el brunch del domingo puede ser de una a cinco. Comemos el primer plato y dices: ¡Qué delicioso! Gracias. Y en el momento que he acabado, su madre empieza a servirme más comida", ha explicado la guapa pelirroja a su paso por el programa de Jimmy Kimmel acerca de sus visitas a su suegra y la táctica que se ha visto obligada a elaborar para sobrevivir a ellas.

"Así que ahora tengo un truco, me paso cuatro horas moviendo de un lado para otro la comida en mi plato. Porque si no, cuando empecé a viajar allí, acababa haciendo diez comidas al día".

Por otra parte, a la madre de su flamante marido le ha costado asimilar la idea de que su famosa nuera no come ningún tipo de producto derivado de animales: incluyendo carne, queso, lácteos y, para su asombro, también pescado.

"Era lo peor: no como diez platos y soy vegana. Muy al principio, Gian Luca les decía: 'No, lo siento, Jessica no puede comer eso'. Y ellos contestaban: 'Oh, no te preocupes, no pasa nada. Tenemos pescado'", aseguró entre risas.

A pesar de esos divertidos malentendidos, la estrella de Hollywood se atrevió a reunir a su familia política y a la suya propia bajo un mismo techo durante una escapada navideña que acabó siendo mucho más silenciosa de lo que se esperaba.

"Antes de ayer estaba en los alpes italianos, en Cortina. Fuimos con su familia y la mía de vacaciones. Resultó muy interesante porque mi familia es del norte de California, y la suya de Véneto. Y obviamente mi familia no habla italiano, y la suya habla muy poco inglés. Fueron unas vacaciones muy silenciosas, y con mucho señalar y apuntar con el dedo, resumió.