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Jessica Alba, demandada por los accionistas de su empresa Honest

Aseguran que la empresa de la actriz ha cometido fraude

La que has 'liao', pollito.

PATRICIA ÁLVAREZ | CUORE.ES -

Es muy normal que las famosas, cuando alcanzan cierta cantidad de dinerito en sus cuentas, les dé por diversificar el negocio y montar sus propias empresas con las que ganar dinero cuando en Hollywood no les salen tantos papeles. Lo que ya no es tan normal es acabar siendo demandada por tus propios accionistas por presunto fraude, como le ha pasado a Jessica Alba con su empresa Honest.

La compañía de la actriz de 'Sin City' ha sido acusada de engañar a la gente al no revelar detalles esenciales sobre las ventas después de que vendiesen como churros los primeros meses de la pandemia, cuando los padres y madres compraban pañales y otros productos de cuidado del bebé (que es a lo que se dedica su empresa) online en lugar de ir al súper, para luego caer en los trimestres siguientes.

Según ha publicado 'TMZ', los accionistas insistieron en que compraron acciones de Honest cuando la empresa salió a bolsa en mayo de 2021 debido a los sólidos informes financieros del año anterior, que hacían pensar que la empresa estaba en alza. Sin embargo, dos meses después, un informe de la firma reveló que habían perdido 20 millones de dólares en el segundo trimestre de 2021, lo que hizo que el precio de las acciones se desplomara.

Los accionistas aseguran que Honest ocultó el hecho de que sus ventas se había producido a causa de la pandemia y que, cuando salieron a bolsa, sabían que las ventas habían caído de forma importante. Pero ellos dicen que lo habían explicado todo muy clarito antes de salir a bolsa, y que todos sabían que no había ninguna garantía de que las cifras continuaran en ese nivel.

Mientras tanto, la actriz, que tiene tres hijos (Honor, de 13 años, Haven, de nueve, y Hayes, de tres) con su marido Cash Warren, no ha querido pronunciarse al respecto, aunque sí ha admitido que ha estado yendo a terapia con su hija adolescente para mejorar la comunicación entre ellas. "Con mi hija de 13 años, estoy luchando por no tratarla como una niña pequeña, porque tiendo a tratarlos a todos como bebés. Quiero tratarlos como bebés, quiero mimarlos. Sigo teniendo la tendencia de criarlos como si fueran pequeños. Empecé a ir a terapia con ella, creo que cuando tenía 11 años. Sentí que mi relación con mis padres a su edad pasó por muy malos momentos porque no sabían cómo comunicarse conmigo y cómo necesitaba ser criada. Así que no quería esa ruptura con Honor y fuimos a terapia juntas".