GTRES

Harvey Weinstein fue a cenar y se llevó dos tortas de postre

El karma empieza a llegar.

VICTORIA LUPIÁÑEZ | CUORE.ES -

Harvey Weinstein ha desaparecido de la esfera pública después de que decenas de mujeres le acusaran de acoso sexual y de que su mujer le pidiera el divorcio. Despedido de Hollywood, ahora a vuelto a salir a la palestra porque el agredido ha sido él.

Según TMZ, el cineasta se encontraba en un restaurante de Arizona donde, al parecer, se está tratando de su adicción al sexo. Tanto Weinstein como su entrenador personal dentro del programa de rehabilitación se encontraban disfrutando de la cena cuando dos chicos llegaron y se sentaron en la mesa de al lado.

Uno de ellos, al darse cuenta de quién era quien tenía al lado, se levantó y se acercó al director. Le dijo que le gustaban mucho sus películas y le pidió una foto. Pero parece que Weinstein no estaba muy por la labor y se la negó. El chico volvió a su mesa y volvió a su cena y a su bebida. 

Cuando Weinstein y su acompañante terminaron la cena y se disponían a irse, el mismo chico se levantó y se acercó al director de nuevo. Pero esta vez las formas fueron diferentes. El joven increpó al cineasta por los abusos sexuales de los que ha sido acusado y después de gritarle "eres una mierda por haber agredido a esas mujeres. ¡Fuera de aquí!" le soltó dos tortazos.

El chico que ha soltado la mano en la cara de Harvey Weinstein ha sido identificado como Steve. Y parece que el espectáculo ya lo tenía medio planeado, porque le dio tiempo de avisar a su compi de cena para que sacara el móvil y grabara las dos galletas que estaba a punto de darle al director.

Parece que le tenía bastantes ganas. Y entre eso y que al parecer se había pasado con las copitas, Steve se vino arriba y se le soltó la mano. TMZ también facilita el vídeo que grabó el acompañante de Steve del momento de la agresión. Como se puede ver, el director se llega a tambalear.

La situación fijo que fue un poco incómoda, sobre todo para el resto de comensales que estaban tranquilamente a lo suyo cuando se encontraron con el percal. Parece que las consecuencias de sus actos están empezando a pasarle factura al director.

Firmado: KARMA.