GTRES

Chrissy Teigen la lía con el Ratoncito Pérez y acaba llamando al fontanero

El primer diente de leche de su hija se fue por el desagüe

Después de rescatar al hámster de la pared, ahora la lía con otro roedor.

PATRICIA ÁLVAREZ | CUORE.ES -

En casa de Chrissy Teigen (36) no ganan para dramas con roedores, y si hace unos meses tenía que abrir un boquete en una de las paredes del salón para sacar a su hámster de ahí, hoy la ha liado parda con el Ratoncito Pérez al tirar accidentalmente el diente de leche de su hija de cinco años por el fregadero. Y es que, la modelo tuvo que llamar a un fontanero para que le desmontara el lavabo y así no quedarse sin el primer 'regalito dental' de su pequeña. 

La hija mayor de la modelo, Luna, perdió recientemente el primero de sus dientes de leche, pero antes de que pudiera colocarlo debajo de su almohada en espera de la visita del Ratón Pérez, la escritora de 'Cravings' lo perdió.

INSTAGRAM

Chrissy compartió un vídeo en su historia de Instagram en el que se ve a un fontanero desmontando su fregadero para sacar el diente perdido: "Luna perdió su primer diente y el hada de los dientes lo dejó caer RÁPIDAMENTE por el fregadero".

La estrella de 'Lip Sync Battle', que también tiene un hijo de tres años, Miles, con su marido John Legend, se emocionó cuando encontró el diente y, junto a una foto en blanco y negro que parecía haber sido sacada en el interior de una tubería, escribió: "¡Oh mierda lo encontramos en la cámara! alabado sea el señor estaba tan triste."

Por si no lo recuerdas, Chrissy ya se lió a golpes con una de las paredes de la casa tras escuchar un ruido dentro del tabique que le hizo sospechar que podía tratarse del hámster de la familia, Peanut Butter, que llevaba tres días desaparecido. En un primer momento, Chrissy intentó perforar varios agujeros en el muro para asegurarse de que no eran alucinaciones suyas y que el animal estaba realmente atrapado ahí detrás, que lo de destrozar para na' es tontería hasta en casa de los ricos. Cuando esa opción no funcionó, se le ocurrió la brillante idea de abrir un agujero a martillazos pero, por suerte, el resto de personas que la acompañaban consiguieron convencerla de que no lo hiciera.

La otra alternativa que encontró fue desatornillar la moldura de uno de los ventanales que da acceso al jardín exterior para acceder a la cámara de aire situada entre el muro interior y el exterior. Efectivamente, en cuanto abrieron otro agujero apareció rápidamente la nariz de Peanut Butter, pero resultaba imposible mover el marco lo suficiente como para que su dueña introdujera la mano y lo sacara por la fuerza, por lo que no le quedó más remedio que usar semillas para intentar atraerlo.