Joel C Ryan / GTRES

Un ladrón entra en casa de los Beckham y les roba, ¡con ellos dentro!

Robo en sus narices

Esto es lo que les ha pasado. ¡Qué miedo! 

CUORE.ES -

David Beckham (47) y su mujer Victoria Beckham (48) se quedaron picuetos y conmocionados tras descubrir que un ladrón se había colado en su mansión de Holland Park, al oeste de Londres, mientras ellos se encontraban en casa el pasado 1 de marzo de 2022. El intruso enmascarado accedió a la vivienda rompiendo la ventana de uno de los dormitorios de las plantas superiores y se hizo con un puñado de objetos valorados en miles de dólares antes de salir huyendo y ellos solo se dieron cuenta cuando su hijo, Cruz Beckham (17), volvió de fiesta y vio los cristales. ¡Pero qué miedo! 

¿Tendrían la tele a toda leche? 


El matrimonio estaba relajándose en el piso de abajo (apostamos porque estaban sobadísimos en el sofá) y no se enteró de lo que había ocurrido hasta que Cruz, de 17 años, volvió de madrugada acompañado de unos amigos (lo típico que vuelves de fiesta y te encuentras con el percal).

Fue él quien dio la voz de alarma tras descubrir los trozos de vidrio por el suelo y David procedió a realizar un registro para asegurarse de que el ladrón no continuaba escondido en algún lugar antes de llamar a la policía pasada la medianoche. 


Las imágenes obtenidas por las cámaras de seguridad muestran al desconocido trepando por la puerta principal de la valla de seguridad antes de escalar la fachada del edificio y ganar acceso a través de la ventana. Todo apunta a que la familia Beckham ha sido la última víctima de una banda profesional de criminales que ha estado operando recientemente en la exclusiva zona residencial de Kensington.

"Afortunadamente los delincuentes solo llegaron a un dormitorio antes de salir corriendo", cuenta una fuente cercana a la familia Beckham al diario 'The Sun'.

Por suerte para David y Victoria, su hogar londinense cuenta con unas medidas de seguridad muy buenas, tanto físicas como tecnológicas. Por el momento no se ha efectuado ninguna detención en conexión con el robo (que además no es el primero que sufren), pero la investigación sigue en curso.

¡Menudo sustazo, madre mía!