Angelina Jolie y Brad Pitt no gustan nada a sus vecinos

Les tachan de prepotentes y tienen varias quejas sobre su comportamiento, entre ellas, su falta de solidaridad.

María G. Aguado -

Se ha convertido en el pan de cada día el hecho de que cuando los famosos salen de su círculo vecinal de estrellas, los nuevos vecinos se ponen en pie de guerra. Ha ocurrido con George Clooney, con futbolistas... en cuanto se compran una casa fuera de Los Ángeles, Miami o Nueva York comienza la disputa. Ahora les ha tocado a los Pitt-Jolie. La pareja se ha comprado el castillo de Miraval, ubicado en la pequeña localidad francesa de Correns, para desconectar con toda su prole. Y lo que podía haber sido una estancia de cuento se ha convertido en una historia de terror. Los vecinos no soportan su estancia allí y no precisamente por las fiestas, pues es su mansión de descanso, si no por su supuesta prepotencia.

Todo viene por una petición que hicieron los vecinos a la familia para que se inscribieran en una asocicación que lucha contra la fibrosis quísitca. Según los mismos, la familia nunca contestó, algo que les choca viendo el activismo y la solidaridad de la que hacen alarde Angelina y Brad. El diarioLe Journal du Dimanche recoge además de estas declaraciones dos quejas más, la primera el hecho de que los vecinos sientanque son considerados unos paletos por parte del matrimonio, la segunda, que la pareja se haya olvidado de contar con ellos para las labores de mantenimiento del castillo.

No sabemos si Brad y Angelina acudirán a una junta vecinal para solucionar sus diferencias, lo que es seguro es que siempre que una celebrity se introduzca entre el común de los mortales, los rumores y las críticas correrán como la pólvora.