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Alejandra Rubio ha roto con su novio, Álvaro Lobo

Se acabó el amor

Tras dos años de relación, Álvaro Lobo y la hija de Terelu Campos, han puesto fin a su relación.

CUORE -

Se acabó y no hay que mirar atrás. Alejandra Rubio se ha sentado una tarde más en el plató de 'Viva la vida' y ha contestado sin contarse un pelo a todas las preguntas que le han hecho en cuanto a su ruptura con Álvaro Lobo. "Nos llevamos muy bien, tenemos muy buena relación. Fue algo que se tenía que hacer ya, no fue por una pelea ni nada. Las cosas se acaban y ya está no hay que darle más vueltas, cada uno tenía su vida y ya está", decía.

Y oye, la verdad es que visto así las cosas se llevan muchísimo mejor, mira tú qué bien. "Menos mal que se ha acabado bien. Nos llevamos fenomenal, no hay ningún problema. Él sabe que yo voy a estar siempre que lo necesite", aseguraba. Además, aunque ella ahora mismo está en Málaga, Alejandra ha confirmado que Álvaro aún vive en la casa que ambos compartían en Madrid pero que ya está haciendo la mudanza, aunque "lleva tiempo". 

"Estoy feliz, disfrutando del verano y bien. La relación no se ha roto por una tercera persona. Estoy viviendo mi vida feliz", aseguraba con una sonrisa en los labios, lo que hacía que algunos colaboradores creyeran que tiene ya una nueva ilusión. 

Sin embargo, nada de eso. De hecho, Alejandra también ha confesado que se encuentra en su mejor momento físico gracias a varios tratamientos y a uno en concreto que se realizó recientemente.

Si hace unos meses Alejandra Rubio pasaba por su clínica de belleza preferida para someterse al tratamiento Efecto Glowy y minimizar así los efectos del acné producido por la mascarilla, ahora la hija de Terelu Campos se ha animado a conseguir un efecto 'push up' en su trasero sin necesidad de tener que pasar por las temidas sentadillas. 

"Ya sabéis que estoy a tope con el gym, pero he encontrado un complemento muy TOP para el verano: ¡Glúteos Push UP! Me he quedado tan alucinada con el resultado que necesitaba contarlo", aseguraba la joven en su cuenta de Instagram.

Lo que se consigue con el tratamiento al que se ha sometido es estimular el colágeno a través de ondas electromagnéticas y así elevar los glúteos y tonificar la piel de los mismos. Además, solo se necesita una sesión (aunque esto varía dependiendo del cuerpo), las molestias son mínimas y se puede volver a hacer vida normal a las 48 horas. 

Eso sí, Alejandra Rubio ha querido dejar claro lo siguiente: "Para toda esa gente que dice que me he operado, no me he operado la nariz, no me he operado los labios, ni el pecho... No me he puesto bótox en ningún lado".