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Una influencer se inventa su viaje a Disney

¡ZASCA!

Pero por una buena causa... O algo así.

VICTORIA LUPIÁÑEZ | CUORE.ES -

El mundo de las influencers parece ser perfecto entre los viajes de ensueño, los restaurantes selectos, los regalitos de las marcas... Pero no es oro todo lo que reluce y para que nos demos cuenta, una influencer de Reino Unido lo ha demostrado inventándose su propio viaje... ¡A Disneyland!

Carolyn Stritch es la chica que ha montado todo para concienciarnos de lo engañosas que pueden llegar a ser las redes sociales: está cursando fotografía y una de las cosas que dice haber aprendido en sus clases es que siempre hay que cuestionárselo todo, "incluso nuestro trabajo", y decidió poner a prueba lo que ella misma hace en Instagram.

Por eso decidió llevar a cabo este engaño, comenzando con una foto en la que aparecía en la cama con una taza de café y diciendo a todos sus seguidores que planeaba irse a celebrar su cumpleaños en Disneyland y que aunque no estuviese rodeada de la familia y amigos, para ella iba a ser un cumpleaños de cuento de hadas.

Hasta aquí todo puede parecer normal, incluso subió otra foto en la que aparecía ella frente al famoso castillo de la Bella Durmiente, pero había algo sospechoso: no había absolutamente nadie a su alrededor, la foto perfecta que todos soñamos hacernos frente al mágico castillo y que es imposible hacerse. Hordas de personas te impedirán conseguirlo.

Sin embargo, esto no se lo cuestionó nadie, ¿por qué? Pues porque estamos todos tan acostumbrados a ver fotos tan perfectas en redes sociales que ya no nos asombra en absoluto y claro, al final Carolyn tuvo que confesar que había conseguido la foto que todos queremos haciendo un montaje con porque realmente no había ido a ninguna parte.

Un experimento sencillo que ya ha dado a vuelta al mundo (al menos ha llegado de California a España, fíjate), que debería hacer cuestionarnos todo lo que vemos en redes, y que para que salga una foto medio en condiciones y aparentemente natural se han tenido que hacer muchas previamente.

Parece que la vida de las influencers no es tan idílica como parece, ¿verdad?