INSTAGRAM

Todas las mentiras que Carrie Bradshaw nos contó a las periodistas

Que son muchas y gordas.

CARMEN RAYA | CUORE.ES -

Voy a ser muy clara con vosotros. Carrie Bradshaw no pasaría el detector de mentiras de Conchita (gran profesional, mejor persona) ni queriendo. Imposible ('imposibol', bilingüismo). Y lo digo con conocimiento de causa ('with knowledge of cause', doble bilingüismo) ya que soy periodista, escribo una columna y vivo en una ciudad, Los Ángeles, en la que el metro cuadrado está más caro que el bogavante a las 9 de la noche el día de Nochebuena. 

Así pues, y tras comprobar que HBO Max ha anunciado la vuelta de nuevos episodios de 'Sexo en Nueva York' bajo el nombre 'Just like that', no me gustaría a mí que las futuras generaciones de periodistas mujeres se crean que la vida que Carrie Bradshaw lleva en Nueva York es posible dedicándose a una profesión que cada día muere un poco más.

[Y este es el único GIF que he encontrado en el que Carrie me representa, básicamente porque ese gesto es el que hago yo cada vez que miro mi cuenta bancaria]

Así pues, y sin más dila(ta)ción, voy a alzar la voz como Presidenta de la Asociación de Periodistas Autónomas, Treintañeras e Imbéciles que todavía creen que vivir del Periodismo es Posible (la APATIPP, que parece una palabra inventada por los Minions) para poner en su sitio a Carrie Bradshaw. Señoras y señoras, futuras periodistas, estas son las mentiras que la amiga Carrie Bradshaw os ha contado en sus series y películas. Dentro la verdad y nada más que la verdad (es que vídeo no tengo). 

- Es imposible vivir escribiendo una sola columna a la semana

Carrie Bradshaw vive en Nueva York escribiendo una columna semanal para la revista 'The New York Star'. Y es su único trabajo, cuidado ahí. No tiene más colaboraciones ni más recursos laborales. Así pues, vivir en NY con ese nivel de actividad profesional es como que le toque pagar a Hacienda a un millonario. No se ha visto nunca ni se verá a no ser que haya un juicio y una condena de por medio.

Y cuando digo vivir no me refiero solo a tema vivienda me refiero a vivir en el sentido más general y amplio de la palabra. Os voy a contar un secreto ahora que nadie nos oye: hay medios de comunicación que, a día de hoy, pagan 30 euros por artículo. 30 euros a los que hay que quitarle un 15% de IRPF. Por lo tanto, el dinero que recibes en tu cuenta bancaria es el de la maravillosa cifra de 25,50 euros. O sea, que si Carrie Bradshaw escribe solo cuatro artículos al mes, la periodista más estilosa de la ciudad de los rascacielos ingresa al mes 102 euros. 

Y si a esos 102 euros le quitas lo que tienes que pagar al mes a la Seguridad Social por ser autónoma, y asumiendo que Carrie paga el mínimo estipulado que son 286,15 euros, la periodista comienza el mes con un saldo de -184,15 euros

[Lo sé, Carrie, te has quedado 'picueta', pero es que alguien tenía que decírtelo, no podías seguir viviendo en la ignorancia]

- Jamás podrás vivir en la mejor zona de la ciudad y menos si es en un piso de un dormitorio y, ojo ahí, UN VESTIDOR

Permitidme que coja aire antes de explicar lo siguiente porque esta es, sin duda, la mentira que más me duele de Sexo en Nueva York. Carrie Bradshaw vive en Manhattan en un piso de un dormitorio con vestidor. Repito. Un dormitorio y vestidor. 

Y aunque ella de saltitos de alegría, ya te digo yo que es imposible, 'requetemegasuperturboimposible', que eso pase. Ni en Albacete (ciudad que me vio nacer y que es considerado el Nueva York de la Mancha) encontrarías algo así por menos de 500/600 euros al mes. Si te parece caro, prueba a hacer esa búsqueda en Madrid o, mejor todavía, en Los Ángeles, y luego vas y me llamas, que nos vamos a reír. 

[Era irónico, Carrie]

Y hablando de vestidores en el que dar saltitos de alegría, he aquí la otra mentira más hiriente de Carrie Bradshaw y su f*cking Sexo en Nueva York: 

- Jamás podrás estar todo el día de compras y los únicos 'Manolos' que conocerás serán Manolo Escobar y Manolo el del Bombo (no Blahnik)

Una de las aficiones de Carrie es la de comprar zapatos. Pero no cualquier zapato, no. Los llamados 'Manolos', del prestigioso diseñador Manolo Blahnik, duermen a decenas en el vestidor de Carrie. De nuevo, imposible. Como mucho podrás comprarte la réplica de los mismo en Zara y en rebajas. Y ni eso. 

[Lo que yo te diga, que no lo pilla]

- Jamás podrás desayunar, comer y cenar fuera de casa

El tupper y tu cocina serán tus mejores amigos, querida. Nada de glamurosos brunch con las amigas, ni cócteles a tutiplén en tus citas a ciegas ni nada que implique gastar más de lo que cuesta un café en el 7eleven (que es 1 dólar) y que es agua de color marrón con un ligero sabor a café. Fantasía, no me digas que no. 

 [Ya ni habla la pobre, normal, necesitarás tu tiempo para asimilarlo]

- Jamás podrás coger taxis como quien se levanta de la cama

Carrie Bradshaw levanta más el brazo para parar un taxi en mitad de la 5ª Avenida que los gatos chinos que venden en las tiendas de los 20 duros (a las que irás cuando quieras darte un capricho). Prepárate para que tus mejores amigos a nivel transporte sean el autobús y el metro. Venga, queridas, no quejarse que ahora en pandemia, además, conlleva un plus de peligrosidad que ya lo hace mucho más apetecible y cosmopolita

[Realista, amiga, se llama ser realista]

- Jamás podrás fumar 'like a carretero'

El precio medio de un paquete de tabaco rubio en EE.UU es de 8 dólares. Ocho. Yo tuve que dejar el que sin duda era mi vicio favorito porque no podía seguir gastando esa cantidad de dinero en algo que, posiblemente, me mataría. Aunque claro, también lo hará la inanición de dedicarme al periodismo... Así que lo mismo vuelvo... ¿qué opináis, chicas?

Gracias, Samantha. Ah, por no hablar de que ya no como periodista, sino como mujer soltera de treinta y seis años os voy a decir que el hombre que os gusta jamás se casará con vosotras si ha estado pasando de ti todo lo que pasó Mr. Big de Carrie. 

Y la otra razón por la que no veré la vuelta de 'Sexo en Nueva York' ni aunque me paguen (mentira, si me pagáis la veo incluso en chino mandarín, 'send money') es porque la verdadera protagonista de la serie tendría que haber sido Samantha por este mini discurso al que yo le hubiese dado el Oscar a ella y a su guionista.

Dicho queda. Por cierto, lo que también quiero dejar dicho es que en Instagram hay un nuevo programa que merece la pena ver y que, casualidades de la vida, presento yo. 'The Latte Show con Carmen Raya' es un espacio en el que hablo con las celebrities desde mi centro de rehabilitación en Malibú. Bueno, es que mi 'alter ego' está rehabilitándose porque es una gran estrella de la televisión en Hollywood y ha tenido ciertos problemillas con la botella. 

Aunque ahora estoy de vacaciones, el programa se emite los martes, jueves y domingos y volverá antes de que termine este mes. Así que bueno, mientras tanto pasaos por mi cuenta de Instagram y hacedme famosa porque como periodista dudo mucho que pueda sobrevivir a largo plazo.