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Margot Robbie y Saoirse Ronan: tensión máxima frente a las cámaras

CUORE.ES -

Con el objetivo de forzar ciertos niveles de tensión interpretativa entre dos actrices que se llevan tan bien como Margot Robbie y Saoirse Ronan, la directora de la película 'Mary Queen of Scots', Josie Rourke, no solo confío en la profesionalidad de las dos artistas y en su innegable capacidad para meterse de lleno en sus respectivos personajes, sino que además se propuso mantenerlas constantemente separadas a lo largo de todo el rodaje hasta la "dramática" escena final de la peli.

Como se ha encargado de explicar ella misma en una entrevista al diario Metro, la forma más efectiva de resaltar esa rivalidad (y la expectación ante su inevitable encuentro cara a cara) que durante años mantuvieron María I de Escocia, a la que da vida Saoirse, y la reina Isabel I de Inglaterra, a quien encarna Margot, pasaba precisamente por que las dos interiorizaran todas esas sensaciones que albergaban ambas reinas cuando sus caminos finalmente se encontraron.

"Al trabajar con Margot y Saoirse, quisimos hacerlo de una manera diferente a como lo habíamos hecho en la versión teatral. Las mantuvimos alejadas la una de la otra para reforzar la tensión que viven sus personajes, y solo se encontraron una vez para rodar la secuencia clave del final de la película", ha explicado la directora antes de incidir en que la sorpresa reflejada en los ojos de los personajes era compartida hasta cierto punto por las responsables de devolverlas a la vida.

"Cuando se miran directamente a los ojos durante esa secuencia de siete minutos, Margot y Saoirse ven por primera vez al personaje que interpreta la otra, al igual que ocurre en la trama, y eso nos ayudó a captar de forma extraordinaria los nervios y la magnitud de su encuentro", ha añadido en la misma entrevista.

Hay que recordar que María I de Escocia, de la familia real de los Estuardo que precedió a la saga de los Tudor, fue considerada por muchos católicos de la Inglaterra del siglo XVI como la legítima heredera del trono inglés tras la muerte de la primogénita de Enrique VIII, la reina María I de Inglaterra -conocida como 'María la sangrienta' o 'Bloody Mary' por su persecución implacable hacia los protestantes-, aunque finalmente sus pretensiones de desalojar del trono a Isabel I de Inglaterra (hija de la decapitada Ana Bolena y la responsable del regreso del anglicanismo impuesto por su padre) cayeron en saco roto tras una larga década de enfrentamiento.

Focus Features