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La verdadera Georgina Rodríguez, al descubierto en las tomas falsas de 'Soy Georgina'

El reality de Netflix

Sí, todos tenemos nuestra cara B.

MARTA REQUEJO | CUORE.ES -

Medio mundo está con el hype del reality de Georgina Rodríguez (28) y no es para menos porque gracias a Netflix nos hemos podido meter un poquito más en su día a día y en el de Cristiano Ronaldo (37).  Pero obviamente y como suele pasar, la verdadera Georgina la hemos visto ahora, en las tomas falsas que acaba de publicar la plataforma de 'streaming'. No tiene desperdicio. 

Durante todos los capítulos del docureality la influencer nos ha enseñado desde su vida de auténtico lujo hasta sus orígenes en Jaca donde creció en una familia humilde. Pero es que cada cosa que descubrimos de Geo no tiene desperdicio... Empezando por sus chándales de cinco euros combinados con joyas millorias, siguiendo por gastarse 95 euros en chucherías para sus bebés y terminando por la intención de vender los muebles del futbolista en "una app de muebles grandes". 

Momentos hay muchos pero si pensabas que habías visto todo... Espera a las tomas falsas que te van a dar bien de salseíto. En una de estas Georgina enumera todos los trabajos que ha tenido en su vida y dice: "Fui camarera, fui limpiadora y ahora... Soy la p*ta ama", mientras en sus manos podemos ver pedazo anillacos y de sus orejas colgando unos pendientes que pinta de baratija pues no tienen la verdad. Ella sencillita. 

Pero otra cosa que no se conocía de Georgina y gracias al documental hemos podido ver es su gran sentido del humor. La novia de Cristiano Ronaldo está todo el rato haciendo bromas con sus amigos y amigas... Además, cuenta una historia de cuando llegó a Madrid por primera vez y un señor se pedó en su cara en el metro que nos dejó realmente loquis. Pero claro, no solo son esas historias con las que podemos ver a una Geo más real sino que en las tomas falsas se la ve haciendo el tonto. Como cuando está de espaldas y dice: "Pero, ¿habéis grabado esta figura?".

Otro de los momentazos es cuando la influencer confiesa que la actitud de su perra no le parece normal porque le mira raro. "Mi perra no es de fiar", empezaba diciendo y le respondía su amiga: "¿Cómo no va a ser de fiar?". "Tiene una personalidad muy perra. A mi no me parece normal, mirarla a los ojos y que me haga... (gestos de morder)".