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Consejos para un mejor uso del aire acondicionado en verano

Trucos para ahorrar energía

¿Cómo hacer un uso eficiente del aire acondicionado? Toma nota.

MARÍA VIÉITEZ | CUORE.ES -

El aire acondicionado, ese electrodoméstico que veneramos durante el verano y al que agradecemos por aliviarnos de las sofocantes temperaturas. Pero es también el mismo que sin piedad engorda nuestra factura de la luz. Y no nos perdona una.

Hacer un uso eficiente del aire acondicionado es algo fundamental si queremos, primero, ahorrar en nuestras facturas, y, segundo, contribuir al cuidado del medio ambiente. Sin embargo, no son tan conocidas las reglas o trucos que garantizan esta buena utilización. Por el contrario, es común encontrar hogares donde se pone a una temperatura demasiado baja, el aparato está situado donde no debería o se mantiene encendido durante demasiadas horas o durante franjas horarias no recomendadas.

Para que este no sea tu caso, te hemos traído algunos trucos que debes aplicar si quieres empezar a hacer un buen uso de este electrodoméstico tan necesario durante la temporada estival.

¿A qué temperatura debo poner el aire acondicionado?

Vuelves de casa acalorado después de un paseo o el trabajo y, nada más entrar, enciendes el aire acondicionado y lo pones a 16 ó 18 grados. Si haces esto, debes saber que se trata de un gran error, y si no es el más común, es uno de los más habituales.

Aunque poniendo una temperatura tan baja como esa estés intentando que la habitación se enfríe más rápido, lo único que consigues es aumentar (y mucho) la factura de la luz, ya que el aparato debe trabajar más, y por tanto consumir más energía, para llegar a esa temperatura. 

En lugar de esto, lo que deberías hacer para ahorrar luz sin reducir el confort, es mantener la habitación a uno 25 grados, una temperatura agradable que, además, te evitará resfriados.

¿Cuándo debo encender el aire acondicionado?

Para evitar el gasto innecesario, y este es un consejo relacionado con el 'tip' anterior, es recomendable que esperes entre 5 y 10 minutos al llegar a casa antes de encender el aire acondicionado. De esta manera permites que tu cuerpo regule su temperatura por sí mismo y se te quitarán las ganas de ponerlo a 18 grados.

Además, es buena idea que, cuando planees salir de casa, apagues el aparato unos 30 minutos antes (como mínimo). Son minutos de consumo que ahorras y que, por otro lado, son innecesarios, ya que la habitación ya estará a una temperatura fresca.

Evita el sobre-esfuerzo de la máquina

Además de poner las temperaturas extremadamente bajas, otra de las cosas que provocan que el aire acondicionado haga un gasto extra de energía es encenderlo y apagarlo constantemente. Por eso, es preferible que, una vez esté encendido, esperes a que la estancia alcance la temperatura deseada, aunque esto lleve más tiempo.

¿Dónde ubicar el aparato?

El lugar donde debes instalar tu aire acondicionados es aquel que permita que el flujo de aire frío se reparta por toda la estancia y, si es posible, llegue a las adyacentes. Además, la unidad exterior del aire acondicionado deberá ser colocada, si es posible, a la sombra. Esto ayudará también a reducir el consumo de energía.

Por otro lado, es preferible ubicar el equipo en un lugar orientado al norte, ya que esas zonas de la casa siempre son más frías.

Aire acondicionado sí, pero ventilación también (aunque con cuidado)

Un error también bastante común es el de ventilar la casa inmediatamente después de apagar el aire acondicionado. Es preferible que, en su lugar, esperes hasta que comiences a notar que hace calor en la habitación, ya que, dependiendo de las dimensiones de la estancia, el calor residual puede permanecer en el interior durante horas.

Utiliza también la ventilación para sustituir al aire acondicionado durante las horas de menos calor, como la mañana y la noche.

Cortinas y persianas: utilízalas

Para evitar la necesidad de enfriar demasiado la habitación, procura mantener las persianas y las cortinas echadas. Menos rayos de sol y luz del exterior ayudarán a mantener una temperatura más agradable en tu hogar.

Limpieza es igual a uso eficiente

Es importante que, para garantizar un buen uso del aire acondicionado, eches un vistazo a los filtros de vez en cuando. Cuando estos están sucios y saturados de polvo, el aire no fluye con la facilidad con la que debería, por lo que te costará más alcanzar la temperatura que deseas. Además, esto provoca que los ventiladores de tu aire acondicionado tengan que funcionar a mayor velocidad, lo que se traduce en un mayor consumo de energía.

Escoge entre los aparatos más eficientes

Es lo primero que deberás tener en cuenta si estás pensando instalar un aire acondicionado en casa. Cuando acudas a la tienda, lo primero que deberás buscar son los equipos que cuentan con una etiqueta verde y una 'A', los distintivos que se utilizan para los equipos eficientes, es decir, que menos consumen.