'La Casa Fuerte'

Noches de desenfreno, mañanas de sentimientos: Samira Jalil confiesa que está por Antonio Pavón

¡Se nos ha enamorado!

RUTE GODINHO | CUORE.ES -

Qué tendrán los reality shows que enganchan tanto, se suele decir. Pues mira, lo que tienen es que son como ¡la vida misma! Que lo diga Samira Jalil, la concursante que entró en la segunda edición de 'La Casa Fuerte' para hacerle la vida imposible a Tom y Sandra, pero que terminó cayendo en los encantos de un torero, nuestro querido Antonio Pavón. ¡'Boom'!

Si hace poco te contábamos que una noche de fiesta y alcohol terminó con los dos concursantes entregándose a un tórrido edredoning en el baño de la casa, esta vez te traemos algo muy pero que muy curioso. Sucede que Samira podía estar 'in love' (y sufriendo lo suyo por la situación).

Samira Jalil lo ha dejado hace poco con su novio, un tal Rubén, pero él no. Pavón tiene el 'cuore' ocupado. Lleva dos años con una chica, y ojo porque tenían planes de pasar por el altar. Decimos tenían porque ahora ya no se sabe. Joi, así se llama la traicionada, terminó llorando en la gala, así que imagínate cómo se estará sintiendo.

A lo que íbamos. Cuando Jorge Javier Vázquez le preguntó a Samira qué tal se encontraba, la extronista de 'MYHYV' no ocultó sus sentimientos: "Pavón me hace sentir últimamente como nadie, muy protegida, respetada, es un tipo con el que reírse, que baila, divertido, un caballero", ha confesado momentos antes de reconocer que el sexo había sido un error.

"Pido perdón con el corazón", dijo nuestra 'Sami'. "Él está a punto de casarse, yo sí lo tendría como pareja. Me encanta Pavón", añadió dejando claro que no se siente orgullosa de lo que hizo pero que lo mismo también le gusta.

Y ahora, ¿qué va a pasar? Pues mira, la última gala está a la vuelta de la esquina y después se van a ir todos a sus casas. Hay varias posibilidades: que Pavón vuelva con su novia y le haga un 'hasta nunqui' a Samira o... Que todo cambie. Lo que sí es seguro es que Mediaset volverá a juntarlos en otro reality. ¡Qué ganas!