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Carta abierta a mi primer 'hater', Matías: "Amigo, quiero conocerte"

¿Quiere decir esto que ya soy famosa?

CARMEN RAYA | CUORE.ES -

Fue en enero de 2020 cuando aquí la que escribe (Carmen Raya, periodista, compañera, amiga y conocida) se lanzó a escribir una columna semanal para Cuore (y desde mi Cuore, toma ya qué bonito) para contaros mis andanzas en Los Ángeles. Unas aventuras que terminaban hace ya un par de semanas cuando decidí coger mi maleta cargada de sueño (porque en dos años no pude pegar ojo y aquí os conté el porqué) y volví al país que me vio nacer. Y oye, no sabía yo que el destino me tenía preparada una bienvenida tan especial. 

Resulta que desde que empecé a contaros mi vida he recibido bastantes halagos. Comentarios de gente conocida y desconocida que aseguran reírse con mis historias y que, en algunos casos, hasta se identifican con ellas. Normal.

Y lo digo porque estoy soltera, tengo 36 años, tengo cero propiedades a mi nombre, no tengo coche, ejerzo una profesión que va de mal en peor, los hombres con los que salgo huyen en cuanto pasan más de 48 horas conmigo (las mismas horas que puede pasar un detenido en el calabozo si no presentan cargos contra él), no tengo hijos, lo he dejado hasta con mi psicóloga y mi última relación sexual fue.... fue el.... no espera, eso fue un sueño que tuve... ay, ahora no me acuerdo, pero seguro que no fue hace tanto. 

[Yo, si no es el polígrafo de Conchita, no me creo nada].

Total, que me estaba empezando a preocupar porque nadie me decía nada negativo. Y bueno, dado que soy periodista de moda y cotilleo, tengo comprobado que las auténticas estrellas de la prensa rosa y las verdaderas 'influencers' son las que cuentan con decenas de 'haters' que inundan sus posts y Stories de comentarios dañinos y ofensivos. María Pombo, Cristina Pedroche, Laura Escanes... Todas siendo atacadas y yo nada, silencio absoluto. Que yo ya estaba perdiendo la esperanza de tener mis propios 'odiadores'. Menos mal que todo se ha solucionado porque Matías ha llegado para cantarme las cuarenta. 

Sí, un hombre llamado Matías (o mujer, porque en las redes todos podemos ser quienes queramos gracias a su anonimato), me ha hecho el primer comentario negativo y yo, desde aquí, quiero contestarle porque me llena de orgullo y satisfacción saber que he ofendido a alguien. De verdad, es que tras tantos años escribiendo ya pensaba que nadie iba a odiarme y oye, yo también quiero sentirme parte de esta tendencia totalmente sana y nada preocupante de que se metan contigo por las redes sociales con total impunidad. 

Aquí mi primo (Matías, ya sé que no eres mi primo, pero yo es que te he cogido muchísimo cariño porque las primeras veces son muy especiales y tú ya para siempre vas a ser mi primer 'hater'), me dejó el siguiente comentario: "que asco me dan las periodistas como tu, aprovechando cualquier migaja para sacar una noticia con titulo sensacionalista". 

Matías, tú dime lo que necesites que yo estoy aquí para escucharte. | INSTAGRAM

[Y sí, le he dado a 'like' porque me ha parecido precioso].

Vamos por partes. Primero de todo, Matías. Como periodista que soy, necesito comentarte unas cositas de gramática. Que yo ya sé que es que irías en el metro, te salió un artículo mío, te vino la ira y te pusiste a buscarme en Instagram, a meterte en la foto, a escribir el comentario y entre unas cosas y otras pues se te pasó mirar si había alguna falta de ortografía. Tú tranquilo que para eso estoy yo aquí. 

Te falta la mayúscula en 'que' y también el acento. Como me huelo que estabas (y estarás) indignado, lo suyo sería ponerle exclamaciones para que a mí me quede claro que me estás montando el pollo. Además, mírate por favor la diferencia entre 'tú' como pronombre personal tónico de segunda persona del singular y 'tu' como adjetivo posesivo.

Porque claro, tú me has utilizado el segundo pero tendrías que haber usado el primero. Por último, titulo lleva acento en la 'i' (aunque creo que te referías a 'titular', pero te voy a aceptar pulpo como animal de compañía) y tampoco me has puesto el punto al final de la frase. Que claro, me quedé ahí un poco con la duda de si te habría dado un mareo con el cabreo que llevabas y te habías quedado a medias (todos nos hemos quedado a medias alguna vez, no preocuparse).

Total, Matías, que antes de contestarte, te vuelvo a escribir bien lo que tú (recuerda, no tu) me querías escribir: "¡Qué asco me dan las periodistas como tú, aprovechando cualquier migaja para sacar una noticia con título sensacionalista!". 

Matías, 'hater' y amigo (aunque tú no quieras yo sí quiero ser tu amiga), has clavado lo que es ser periodista en pleno siglo XXI. En serio. Estudié cinco años de carrera en los que pensé que escribiría textos que cambiarían el mundo. Y no, no quería escribir sobre política. Quería escribir de cine, de moda, de estilo de vida... Quería escribir sobre temas importantes para mí y que creía que interesarían a otras personas. Sin embargo, Matías, te voy a poner un ejemplo de cómo funciona el periodismo a día de hoy

Durante mi estancia en Los Ángeles contacté con una revista de cine en España para ofrecerles escribir un tema sobre por qué Hollywood solo hacía 'remakes' y no apostaba por ideas originales. Tras darme el 'ok', me documenté, busqué estadísticas y realicé dos entrevistas en inglés (una telefónica y otra en persona) a dos productores americanos. Hecho esto, escribí el artículo. Matías, ese artículo fue leído por menos personas de las que leyeron el artículo 'Vas a alucinar con el cambio de look de Charlize Theron para su próxima película'.

Ah, por no hablar de que me pagaron por mi trabajo 30 euros. Calla, no. Eso fue antes de quitarle el IRPF. O sea, que me llegaron a la cuenta 25,50 euros. Un artículo que para mí, como profesional y amante del cine, significó muchísimo, pero que a nivel audiencia fue un fracaso. Así pues, Matías, te voy a contar un secreto, pero promete no contárselo a nadie: el sensacionalismo y los titulares sensacionalistas son lo que mantienen a flote la mayoría de medios de comunicación online en España (y en el mundo entero).

Lo sé, querido niño y Matías, ahora mismo lo estáis flipando. Sí. Es muy gratificante como periodista escribir artículos elaborados, contrastados y que uno cree que interesan, para luego comprobar que no está ni en la última posición de 'Lo más leído' porque Kim Kardashian le ha hecho trenzas a su hija y claro, la gente está como loca con esto. (Kim, amiga, que te quiero, ya lo sabes).

Además, Mati (yo ya te llamo Mati que me parece así como más cariñoso), déjame decirte que esto de que me tengas asco me tiene preocupada. Y esto ya te digo que hay que hablarlo porque sino se queda ahí enquistado y no me gustaría a mí perder a mi primer 'hater'. Y chico, he intentado ponerme en contacto contigo, pero es que tienes la cuenta privada.

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Matías, anda cari, no te pongas así. Que además pones en tu biografía que la mafia te protege y eso quiere decir que me la estoy jugando (y mucho) escribiéndote este artículo. Eso sí, te voy a decir una cosita. Eres un malote de los buenos porque tu foto de perfil corresponde al personaje de Togata del cómic manga 'Fire Punch' luciendo una gorra con la palabra cock que significa 'polla' en inglés. Una curiosa elección ya que Togata solo piensa en sí misma y en masturbarse en dicho cómic... Yo no digo nada. Bueno sí, que debería haber sido detective.

 Por no hablar de tu nombre de usuario, @sabatico.jpg, que tienes cero posts y que has puesto un link a una página (que seguramente fue creada en 1998 por su diseño) para salvar al personaje principal de 'Breaking Bad'.

Así pues, como investigadora privada que soy en mis ratos libres, me atrevería a decir que tienes entre 25 y 35 años, que eres un poco 'friki' (yo también, ya veo que de aquí sale boda), que tienes mucho tiempo libre y que te has hecho esta cuenta de Instagram solo para expresar tu ira y tu malestar con la sociedad actual y canalizar todas esas emociones proyectándolas en el trabajo de otros.

Y mira, yo ante esto no puedo más que decirte: Bien que haces. En serio te lo digo. Yo estuve cinco años de terapia y sigo igual o peor. Instagram es gratis, nadie va a denunciarte a no ser que la líes ya muy parda, teniendo cuenta privada y cero posts no hay manera de saber quién eres... BRILLANTE. En serio, Matías, necesito conocerte. Más que nada porque así podría escribir otro artículo sensacionalista que titularía: "Así fue el impactante encuentro entre Carmen Raya y su 'hater' que terminó como nunca imaginaste". Lo puedo hacer más sensacionalista, ¿eh? Tú por eso no te preocupes.

Así que nada, Matías, que espero que leas este artículo y que si no te importa te voy a pedir un favor. ¿Puedes decirme qué artículo es el que te dio tanto asco? A ver, es que es para seguir el ejemplo de ese y amasar más 'haters' = + visitas = + audiencia = ser famosa = tener un sueldo digno = quejarme de tener 'haters'.... Mati, yo NUNCA haré eso último. 'Haters', venid a mí. 

Aquí os dejo mi Instagram para que no tengáis que meteros en Google y buscarme, etc, etc. Carmen Raya, poniéndoselo fácil a los 'haters' desde 1984.