D.R.

Eliminada la distancia social: una sudadera para dos de Pimkie es el salvoconducto que necesitábamos

"Mire, señor agente, somos convivientes dentro de una misma ropa."

ARACELI OCAÑA | CUORE.ES -

Ya no es solo que no puedas abrazar a tus seres queridos, es que cuando tienes la suerte de tenerlos cerca, tienes que seguir manteniendo las distancias. Vale, aceptamos barco. Pero a los que sí podemos abrazar y tener cerca, los convivientes, los queremos tener muuuuuuy cerca. Así que, mira, en el momento en el que paseando por las tiendas nos hemos encontrado con una sudadera para dos de Pimkie hemos mandado a parar nuestras rotativas virtuales y hemos puesto todos nuestros esfuerzos en enseñártela porque, OBVIAMENTE, es necesidad. Fatiga pandémica, a la porra. Vestirse conjuntadas, también al garete. Lo que se lleva es quererse dentro de la misma ropa.

Menuda fantasía de giro de guion inesperado, ¡y pensábamos que 2021 sería el año soso!

Dice en la descripción del artículo que hace la marca que esta sudadera dúo (así la han bautizado)  es para "llevar con tu BFF, tu madre, tu hermana..." y por lo que vemos en las imágenes hay espacio suficiente entre ambas para que no nos agobiemos.

Lleva, además, dos mensajes bordados: "Binge watching" y "binge loving" que es un poco la versión anglosajona de "peli, sofá, mantita" o lo que venimos haciendo desde hace años ya y especialmente ahora, devorar series y pelis en servicios de vídeo bajo demanda.

Nosotras nos imaginamos con ella también tomando un vino, como estas dos amigas, o, por qué no, por la calle porque, total, aunque resulte incómodo no podemos llegar mucho más lejos que nuestra zona sanitaria, y disfrutamos imaginando la cara de cualquiera que se pregunte qué hacen esas dos personas cuando expliquemos que hemos eliminado del todo la distancia social.

Cuesta 29,99 euros y poco nos parece para demostrarse así el amor... Aunque las modelos no parecen tan encantadas de encontrarse dentro de la misma sudadera, será que no son convivientes o no echaban en falta el calor humano, quién sabe.

D.R.