Tony Gutierrez / GTRES

Jeff Bezos, esto sí: invierte su pasta en alargar la vida humana 50 años

Invierte en una startup

A ver si así nos da tiempo a ser tan ricas como él.

CUORE.ES -

Desde que anunció su retirada de la dirección ejecutiva de Amazon, la compañía que fundó hace 27 años y que le ha convertido en el hombre más rico del mundo, mucho se ha especulado sobre el futuro empresarial de Jeff Bezos al margen de su deseo, corroborado por él mismo, de dedicar buena parte de su tiempo a sus aspiraciones espaciales con su compañía Blue Origin (sí, este señor, por si no lo tienes bien localizado, es uno de los que se ha pasado el verano lanzando su cohetito al espacio exterior).

Según la información que ha publicado el medio Technology Review, ligado al prestigioso Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT), y de la que se ha hecho eco buena parte de la prensa estadounidense, el magnate habría invertido una buena porción de su dinero, al igual que otros cinco 'milmillonarios' que no han sido aún identificados, en unos laboratorios de Silicon Valley, llamados Altos Labs, que estarían experimentando estos días con una serie de innovadoras técnicas capaces, supuestamente, de incrementar la esperanza de vida de los seres humanos en unos 50 años adicionales.

Altos Labs habría contratado además al bioquímico e investigador español Juan Carlos Izpisúa Belmonte, responsable hace unos años de una controvertida iniciativa basada en la mezcla de embriones humanos y de primates, para el desarrollo de sus primeros experimentos, sufragados estos por Jeff Bezos y sus socios del proyecto.

Izpisúa Belmonte ya ha realizado sus primeras pruebas experimentales ligadas a esta tecnología de "reprogramación" con roedores, según habría confirmado Alto Labs. El científico inyectó a los animales células modificadas que, supuestamente, revertirían los efectos de la edad al rejuvenecerse con el tiempo. Mientras que algunos de estos ejemplares experimentaron efectos positivos al respecto, otros acabaron desarrollando tumores letales y francamente preocupantes para el futuro de la investigación, así que veremos si podemos vivir una jubilación dorada a lo Benjamin Button o tenemos que conformarnos con lo que nos toca de serie...