GTRES

Todo lo que debes saber si estás pensando pasarte al pelirrojo

Copia el color del momento pero antes, anota todos los cuidados para el pelo

Consejos, cuidados y tendencias.

PATRICIA ÁLVAREZ | CUORE.ES -

Últimamente son muchas las famosas que se han pasado al bando de las pelirrojas, ayer sin ir más lejos te enseñábamos el cambiazo de look de Phoebe Dynevor que de 'Bridgerton' tenía bien poco, así que si tú también estás pensado en hacer como ella o como Gigi Hadid (26) y cambiar tu color de pelo, esto es todo lo que necesitas saber.

De todos los tonos de pelirrojo, hay uno que está especialmente de moda, el conocido como 'strawberry blonde', que es un color que se acerca al rubio pero tiene matices en tonos naranjas y cobrizos. Sin embargo, no a todo el mundo le sientan bien los mismos tonos de pelirrojo, así que el primer consejo es que escojas un tono pelirrojo que se asemeje todo lo posible a tu tono natural de base. Este paso es fundamental para que el tono final te favorezca. 

Si lo que quieres es conseguir un look natural, lo mejor es optar por un degradado, así el cambio no será tan radical y si es la primera vez que te atreves con estos tonos no te dará tanto miedo lanzarte. ¿Un consejo extra? Procura que los mechones de pelo que enmarcan tu cara también sean de un tono más claro y suave. Así conseguirás suavizar tus rasgos y que el contraste con tu piel no sea brusco.

En cuanto al tono de tu piel, si es fría y clara, los tonos más adecuados para ti son los tonos cálidos, más cercanos al cobre y el naranja. Por el contrario, si tu piel es de un tono más oscuro, lo ideal para ti es optar por un tono frío, más cercano al caoba.

¿Y el color de ojos importa? No debería ser un factor decisivo en la elección del tono de pelirrojo, pero sí puede ayudarte a elegir. Si tus ojos son claros lo ideal son los tonos más anaranjados, y si son más oscuros, lo más recomendable es que escojas un tono rojizo.

¿Cómo cuidar del pelo pelirrojo?

Tanto si tu color es natural como si es teñido, el pelo pelirrojo requiere de cuidados específicos, especialmente en lo que a hidratación se refiere. Por eso necesitarás mascarillas, champús y acondicionadores con propiedades antioxidantes y nutritivas, y aceites y mantecas nutritivas con las que minimizar su porosidad y frenar la oxidación.

También es muy buena idea utilizar champús protectores del color y, en la medida de lo posible, evitar las herramientas de calor como los secadores, planchas y tenacillas.