La muerte de Isabel II Análisis Interpretación de las noticias a partir de unos hechos comprobados, incluyendo datos, así como interpretación de cómo puede evolucionar el tema en base a acontecimientos pasados.

¿Cómo será el reinado de Carlos y Camila?

Carlos de Inglaterra y Camila, duquesa de Cornualles.

Carlos de Inglaterra y Camila, duquesa de Cornualles. / JACOB KING / REUTERS

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Begoña Arce
Begoña Arce

Periodista

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Una fila de párvulas agitando banderitas de la Union Jack recibió a principios de febrero a la Duquesa de Cornualles. Decenas de cámaras estaban apostadas en la escuela de primaria de Bath para un evento sin gran relieve en la agenda oficial de la familia real. La expectación, sin embargo, era evidente y desproporcionada. Camila protagonizaba el primer acto público después de anunciarse el deseo de Isabel II de que cuando Carlos ascendiera al trono, su esposa se convirtiera en Reina Consorte. Los ojos del país empezaban a mirar a aquella mujer de otra manera y a hacerse a la idea de una decisión esperada, pero dura de aceptar para muchos. 

Carlos III, nuevo rey de Inglaterra. / FINNBARR WEBSTE / REUTERS / VÍDEO: ATLAS

La maquinaria que preparaba el relevo al frente de la monarquía británica ya mucho antes de que falleciera la soberana necesitaba eliminar uno de los obstáculos más conflictivos en el delicado entramado de la sucesión. La bendición de Isabel II a Camila otorgó claridad constitucional al futuro papel de su nuera y era un mensaje a su propia familia para que acate su deseo.

Pragmatismo, silencio y rechazo

El entusiasmo con que recibió la decisión materna el príncipe Carlos fue sido difícilmente compartido por sus hijos. Guillermo y Enrique, los que más directamente sufrieron la crisis matrimonial de sus padres y la desaparición de la princesa Diana, han tenido durante años relaciones turbulentas con su progenitor y su segunda esposa. El 'Daily Mail', citando "una fuente bien situada en Palacio", dejaba claro que Guillermo no había tomado parte en la decisión de ‘promocionar’ a Camila, pero “la respeta” y es “pragmático”.

El duque de Cambridge “la apoya”, pero “nada de esto ha sido fácil para él” añade otro confidente. Desde California, Enrique ha guardado un elocuente silencio. En cuanto a los británicos, la mayoría rechaza por ahora a Camila, Reina Consorte a pesar de los edulcorados comentarios quede golpe le dedica la misma prensa que la vilipendió.

"Su entusiasmo puede desvanecerse cuando esté al mando", aventura un biógrafo de la familia real

Los planes para la ceremonia de coronación del futuro rey en la abadía de Westminster comenzaron a ultimarse hace cinco años. Ese momento será el inicio de nuevo reinado sobre el que pesan aún muchas incógnitas. De acuerdo con Norman Baker, autor de una biografía sobre la familia real, el príncipe Carlos solía defender el que a los 70 años los monarcas debían abdicar. "Dejó la idea a un lado a medida que él se acercaba a ese momento crucial", afirma. También se alegó que "consideraba seriamente el limitar su reinado a un periodo corto antes de abdicar en favor de Guillermo”, señala el autor. "Ya veremos. El entusiasmo por algo así puede desvanecerse cuando esté al mando de los controles”, añade.

Abdicar es una palabra inexistente por ahora en el vocabulario del futuro monarca del que no se esperan cambios espectaculares. Por edad, por educación, por su trayectoria, Carlos será difícilmente un modernizador capaz de dejar atrás el pasado imperial que sigue teniendo demasiado peso en la institución.

Nueva Corte en Buckingham

Los preparativos para recibir al futuro rey pasan por un escenario para la nueva Corte. Desde hace meses hay una renovación en marcha en el Palacio de Buckingham. Electricistas, albañiles, fontaneros han ‘expulsado’ a los ‘royals’ que aún tenían allí vivienda, como la princesa Ana y el príncipe Andrés. La reina se instaló en el Castillo de Windsor y sólo alguna de las alas del edificio londinense se mantienen como despachos y salones de recepción para ceremonias oficiales. Las instalaciones no se habían actualizado desde hacía más de medio siglo y ahora, con un presupuesto de 340 millones de euros a cargo del bolsillo de los ciudadanos, las obras deberían estar concluidas en el 2027.

"Bajo Carlos [el Palacio] se convertirá en el centro de una corte energética y cosmopolita", según el 'Daily Mail'

Carlos tiene tiempo para pensar donde se instalará. Las dudas sobre cuál será su futura residencia no se han despejado por completo, pero fuentes citadas en los medios británicos esta semana aseguran que el nuevo rey ha decido que vivirá finalmente en Palacio de Buckingham. El heredero es consciente del poder simbólico de un edificio monumental, con 775 habitaciones, que como ningún otro representa a la monarquía. Desde 1837, en tiempos de la reina Victoria, ha sido la residencia oficial en Londres de los monarcas británicos. A sus puertas tienen lugar las celebraciones multitudinarias y los momentos de duelo nacional. “Bajo Carlos (el Palacio) se convertirá en el centro de una corte energética y cosmopolita con recitales, conciertos y espléndidos bailes, justo como cuando la reina y el príncipe Felipe eran jóvenes”, parece soñar el periodista Richard Kay.

Guillermo y Catalina protagonistas

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Algo se sabe con certeza. El futuro monarca contará con Camila a su lado agasajada con todos los derechos y títulos.  El núcleo duro de la futura familia real será mucho más reducido que durante el reinado de Isabel II. El papel de su directo heredero, el príncipe Guillermo, que pasará a ser el nuevo príncipe de Gales, y de su esposa Catalina, serán cruciales. La edad avanzada de Carlos hará a su hijo y nuera imprescindibles.