Tendencia televisiva

Veo penes por todas partes: los desnudos masculinos se multiplican en las series

En la plataforma de la otrora puritana Disney, Sebastian Stan, en el papel de Tommy Lee, dialoga con su prótesis.

En la plataforma de la otrora puritana Disney, Sebastian Stan, en el papel de Tommy Lee, dialoga con su prótesis.

  • Los desnudos frontales masculinos, tradicionalmente un tabú en la televisión convencional, se multiplican en series como ‘Euphoria’ o ‘Pam & Tommy'

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Núria Marrón
Núria Marrón

Periodista

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Quién iba a decir que uno de los pasatiempos culturales en este aciago arranque de año iba a ser el recuento de desnudos frontales masculinos en las plataformas de 'streaming'. Una infecciosa tendencia televisiva que, cabe decir, está dando pie a todo un subgénero del periodismo pop. "¿Qué hay detrás de la nueva fijación por los miembros en alta definición?", se preguntaba días atrás la revista 'Esquire'. 

La mayoría son prótesis y aluden más a las aflicciones de sus dueños que a su poder o andanzas sexuales 


"Los penes están de moda: conozca al rey de los falos protésicos de Hollywood", añadía, sin soltar hueso, la biblia británica de la modernidad 'Dazed and Confused', presentando en sociedad a uno de los maquilladores que están llenando de penes falsos –luego veremos por qué– series como 'Euphoria', 'And just like that', 'The white lotus' o 'Pam & Tommy'.

Que a estas alturas un desnudo masculino todavía abra una veta de riesgo y sorpresa en la tele convencional –acostumbrada como está a todo tipo de escenas sexuales, violencias y bestialidades en general– señala sin duda un punto ciego de la ficción: la misma mirada masculina que ha mostrado el cuerpo femenino hasta el aburrimiento en nombre de las "exigencias del guion" ha sido mucho más cauta y pudorosa con el de los hombres.

El actor Steve Zahn muestra sus falsos testículos inflamados en ‘The White Lotus’

/ 'The White Lotus'

Y aunque tampoco es cierto que el frontal sea algo nuevo en el cine de autor, sí parece que en los últimos tiempos las series están sincronizando relojes para aumentar este tipo de cameos ("bombardeo visual", lo ha llamado alguna publicación) y, sobre todo, su repertorio de significaciones.  

Las escenas también tienen que ver con la búsqueda de atención en internet

De entrada, podría decirse que las escenas en cuestión no son particularmente halagadoras ni los sets se convierten en altares de la virilidad, ya que los nuevos penes hablan más de las flaquezas y crisis de sus dueños, incluso de sus derrumbes vitales, que de poder o andanzas sexuales. Paradigmática, por ejemplo, de esta aflicción sexual masculina es la escena de 'Euphoria' –serie que sin duda cortó la cinta inaugural de esta nueva edad del falo: solo en el segundo episodio de su primera temporada ya mostró 30 penes en un vestuario– en la que el violento y abusivo Cal Jacobs, visiblemente borracho, orina en el pasillo de su casa y, ante su mujer e hijos y con el miembro aún en la mano, escupe con ira, resentimiento y sarcasmo que mantiene relaciones sexuales con hombres y que para él la familia es una cárcel asfixiante.

‘NORMAL PEOPLE’. Buscando realismo, la serie, con coordinación de intimidad, incluyó desnudos de sus dos protagonistas.

/ 'Normal People'

Divanes y flaquezas

El –por llamarlo de alguna manera– diván fálico también tuvo su momento este verano en la serie 'Sexo /vida', cuando el novio actual de la protagonista, obsesionado con el ex de esta, coincide con él en las duchas de un vestuario y acaba de desquiciarse ante el tamaño de su miembro, una escena que, por cierto, rompió Twitter. De igual forma abunda en las inseguridades del hombre contemporáneo la escena de 'The White Lotus' –sátira de HBO sobre millonarios en un resort de Hawái– en la que un abatido padre de familia que se siente castrado en su matrimonio enseña –en primer plano– sus testículos inflamados a su mujer, pensando que tiene cáncer.

Sobra decir que la alta ejecutiva tecnológica –que intenta vestir como Gwyneth Paltrow y desenvolverse como Sheryl Sandberg, la implacable número dos de Facebook– muestra una total y absoluta indiferencia: está más preocupada por las videoconferencias que debe hacer y por lograr un buen feng shui para su maravillosa suite del hotel.

Las prótesis cuestan entre 850 y 5.000 dólares segúnsean a medida o prefabricadas 


Y luego, cómo no, están 1/ la foto-pene que Roman Logan envía por error a su padre en 'Succession' y que marca el final de su ascendencia sobre él (de hecho, internet ha convertido la imagen de su cara al darse cuenta del error en una especie de emoji de la mortificación), y 2/ el hamletiano diálogo que mantiene Sebastian Stan –en el papel del batería Tommy Lee en la miniserie 'Pam y Tommy'– con su propio pene hablante para discernir si realmente está enamorado de Pamela Anderson.

La secuela de ‘Sexo en Nueva York’ incluye dos frontales, imagen que nunca apareció en la original.

/ ‘And just like that’

Pólvora para internet

Intimidades y flaquezas aparte, cabe decir que esta salida del armario del miembro masculino también tiene que ver con una cierta búsqueda de naturalidad y de reequilibrar esta otra brecha de género. Pero, sobre todo, con echar un poco de pólvora a internet, como bien saben los productores de 'Secretos de un matrimonio', en la que el desnudo de Oscar Isaac cuando, afligido, se va a la ducha tras el último encuentro con su mujer, reventó literalmente las redes. "Gracias, Twitter", bromeó el actor, sorprendido por el revuelo y por haber dado el visto bueno a una escena sin haberla visto con claridad en su ordenador.

 Y aquí llegamos a dos hechos diferenciales. Al contrario que Isaac y los desnudos de las actrices, un grueso de frontales masculinos están en realidad protagonizados por el nuevo inquilino de moda en Hollywood: las prótesis que los maquilladores del ramo hacen por encargo. "Cuando pedimos a los productores fotos de lo que llevan en mente, suele crearse un silencio sepulcral; la gente nunca creería que la industria del entretenimiento fuera tan aprensiva", explicaba a la revista 'Dazed & Confused' Matthew Mungle, que ya en los 90 hizo una barriga de embarazada para Nicole Kidman que lo acabó convirtiendo en "el rey del embarazo".

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Su primer falo protésico –cuyos precios oscilan entre 850 y 5.000 dólares según sean prefabricados o a medida– fue un micropene para 'Dos colgaos muy fumaos: fuga de Guantánamo' en 2007. "¡Ahora los veo por todas partes!", añadía el especialista, que habla de estas prótesis de silicona como auténticas obras de ingeniería: deben ajustarse a los requerimientos del guion en cuanto a sus características físicas, ser lo bastante huecos para que quepa el miembro del actor y tener "realismo absoluto" tanto en el movimiento como en los detalles de la anatomía.

Pero quizá la gran brecha entre actrices y actores es que parece que a estos últimos no les penaliza el desnudo, sea o no protésico. Volvamos, si no, a 'Euphoria' como campo de pruebas. La actriz Sidney Sweeney criticaba hace poco que los desnudos de su personaje en la serie, Cassie, habían eclipsado su interpretación. En cambio, en esta segunda temporada, el frontal de 30 segundos de un actor prácticamente desconocido llamado Ansel Pierce sentado y evacuando en la taza de un wáter no solo corrió a grandes zancadas por TikTok, sino que le ha servido como fabulosa tarjeta de presentación.