PERFIL

Annie Murphy, una actriz contra la misoginia de las 'sitcom'

Anne Murphy en la serie ’Que te den, Kevin’.

Anne Murphy en la serie ’Que te den, Kevin’.

  • La actriz ganadora del Emmy por 'Schitt's Creek' es un ama de casa en crisis en la serie mitad 'sitcom', mitad drama 'Que te den, Kevin', una andanada contra el machismo del género de los 90

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Juan Manuel Freire
Juan Manuel Freire

Periodista

Especialista en series, cine, música y cultura pop

Escribe desde Barcelona

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Por poco no conocimos a la Annie Murphy de 'Schitt's Creek'. Dos días antes de hacer una prueba para esa aplaudida 'sitcom', que arrasó con su temporada final en los Emmy del año pasado, la actriz estaba pensando en dedicarse a otra cosa: llevaba ya casi dos años sin trabajar, su casa acababa de arder y tenía tres dólares en el banco, según ha explicado en variadas ocasiones. 

De no haber ido a parar a esa audición, la suya habría sido otra historia de joven con ojos brillantes que llega a Los Ángeles en busca del estrellato y acaba estrellado o estrellada. Algún día se cazaría a sí misma en alguna reposición de aquel episodio de aquella serie semiolvidada en la que participó mucho tiempo atrás; en su caso, podría ser de, por ejemplo, 'Rookie blue' y 'Bella y bestia'

Pero el fenómeno 'Schitt's Creek' cambió su historia. Para algunos críticos –y para quienes la hicieron ganar el Emmy a mejor actriz secundaria de comedia en 2020–, ella fue la revelación de esta comedia sobre una familia rica venida a menos y obligada a trasladarse a vivir al pueblo que hace un tiempo compraron en plan de broma. Murphy era Alexis Rose, la niña mimada y malcriada bajo cuya superficie de frivolidad latía un corazón de oro.

Comicidad ofuscada y dramatismo cruento

Tras el final de la serie en abril de 2020, después de seis temporadas, Murphy ha regresado como protagonista absoluta de una serie. Y además, por partida doble. 'Que te den, Kevin' (AMC, desde el miércoles, día 8) es una serie que alterna en un abrir y cerrar de puertas entre dos modos opuestos. En una escena es una 'sitcom' multicámara de cadena generalista; a la siguiente, se convierte en drama de prestigio de cadena de cable o plataforma de 'streaming'. 

Su personaje es siempre el mismo: Allison McRoberts, ama de casa que sufre día a día, sin rechistar, aunque por poco tiempo, los comentarios sexistas de su infantiloide marido, sus familiares y sus vecinos. Ya saben, esa clásica esposa de telecomedia: castradora, aguafiestas, complemento apaciguador pero definitivamente plasta de un protagonista masculino supuestamente divertido. En la parte dramática de 'Que te den, Kevin', vemos a Allison empezar a estallar y a liberarse; a abrazar el ataque de nervios. 

La creación de Valerie Armstrong (guionista de 'Lodge 49') es incómoda a propósito. Si la parte de telecomedia no resulta especialmente divertida, es porque así debe ser. Esto va de señalar los prototipos misóginos de cierta clase de 'sitcom' yanqui muy habitual en los noventa, pero tampoco tan, tan extinguida: el título de la serie hace referencia a 'Kevin puede esperar', la reciente comedia de Kevin James en la que no solo se cargaron a la esposa (Erinn Hayes) por falta de ideas, sino que, además, hicieron chistes con ello.  

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El experimento de 'Que te den, Kevin', aunque arriesgado, ha funcionado: su segunda temporada llegará en 2022. Y gran parte del éxito se debe a la doble exhibición de Murphy, a su talento tanto para la comicidad ofuscada como para el dramatismo cruento.  

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