Bimini Bon Boulash: la 'drag' que quiere cambiar el mundo

Esta ‘performer’ de orígenes "profudamente obreros" es una de las estrellas revelación de 2021: hace de modelo, diseña, actúa y escribe

Bimini Bon Boulash, en acción.

Bimini Bon Boulash, en acción.

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Abel Cobos

En cuestión de cuatro meses ha pasado de 40.000 seguidores en Instagram a más de 800.000. Un crecimiento que supera el 2000% y que la ha catapultado de actuar de madrugada en bares de Londres a convertirse en una musa queer internacional, una explosión de popularidad que ni ella misma podía imaginarse. Es Bimini Bon Boulash, el nombre de 'drag queen' de Tommy Hibbitts, de 27 años y originaria de Norwich (Reino Unido), y una de las estrellas revelación de 2021, que ha saltado a la fama tras quedar finalista en la edición británica del 'reality' 'RuPaul’s Drag Race', enamorando al público con su carisma y, de hecho, consiguiendo más éxitos profesionales que la ganadora de la temporada. 

Periodista que actúa, canta y baila

Desde que acabó el concurso en marzo no ha dejado de trabajar. Su último logro ha sido convertirse en una de las protagonistas del videoclip 'Confetti', el último sencillo del grupo Little Mix (las Spice Girls de la era 'posmillennial'), presumiendo de sus increíbles movimientos y elasticidad. Bailar no es su único talento: actúa, canta, hace monólogos e improvisación (de hecho, arrasó en RuPaul’s Drag Race gracias a estas categorías), diseña ropa, trabaja de modelo y escribe (tiene la carrera de Periodismo y publicará, a finales de año, un libro con Penguin Books sobre el mundo a través de la óptica de una 'drag queen' de izquierdas). 

"Estudié Periodismo porque quería ser una justiciera social, y con el 'drag' y la moda sigo el mismo objetivo"

Como diría Paquita Salas, una artista 360º, inclasificable en un solo género, y no solo en su vida profesional: también se ha declarado una persona no-binaria, rechazando etiquetarse en "una caduca dicotomía" entre "hombre y mujer". Precisamente, esta androginia que la caracteriza es, según explicó en una entrevista con la edición británica de 'Vogue', lo que le estaba abriendo tantas puertas en el mundo de la moda. "Esta industria siempre ha estado en la vanguardia de la subversión del género", contó en el artículo, que la define como "una bad bitch punk que rompe estereotipos". 

Bimini, una 'drag' de izquierdas.

/ Instragram

«Justiciera social»

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Como modelo y diseñadora, Bimini puede entretenerse horas citando a los clásicos de la moda, como John Galliano, Vivienne Westwood o Alexander McQueen, tres de sus grandes influencias, pero sus posados tienen poco de académico. De orígenes "profundamente obreros", Bimini denuncia constantemente los roles de clase en la industria y la necesidad de volverla menos elitista. Lo demuestra cuando mezcla, en sus 'looks' de portada y editoriales, influencias del 'high fashion' como Isabella Blow con iconos de la revista erótica y los bajos fondos como Katie Price. Por ejemplo, la mismísima RuPaul la homenajeó por crear un 'look' de «putón obrero 'fashion'»: una limpiadora con guantes de fregar, pero con estampado de leopardo. 

"Mi meta siempre es sentirme incómoda", resume Bimini cuando habla su futuro. Y no solo porque sus 'outfits' mezclen formas imposibles, tacones altísimos y corpiños demasiado ajustados. "Estudié Periodismo porque quería ser una justiciera social, y con el drag y la moda sigo el mismo objetivo", afirmó en otra entrevista. En eso ha convertido su yo artístico: en una plataforma para reivindicar una sociedad más justa que, a sus ojos, se traduce en un discurso político transinclusivo, antipatriarcal, obrero y, sobre todo, vegano.