La tercera (y alborotada) vida de Lena Dunham

Lena Dunham, en una imagen de promoción de su colección de tallas grandes.

Lena Dunham, en una imagen de promoción de su colección de tallas grandes.

  • La niña prodigio de la nueva televisión, de 34 años, encaja una tormenta de críticas por haber lanzado una colección de tallas grandes cara y poco inclusiva

  • La creadora, que alterna proyectos y polémicas, vive una madurez prematura y difícil, como cara visible del feminismo, la enfermedad, el sobrepeso y la adicción

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Tiene solo 34 pero parece que haya vivido tres vidas. La infancia en Brooklyn con sus padres artistas –la fotógrafa Laurie Simmons, el pintor Carroll Dunham-; la juventud como icono generacional al frente de una serie de televisión de éxito planetario; la madurez algo prematura y difícil, cara visible del activismo, el feminismo, la enfermedad, el sobrepeso, la adicción y el partido demócrata. Solo en los últimos días Lena Dunham ha celebrado su tercer aniversario entre los sobrios, presentado su colección de tallas grandes, anunciado el nombre (Isis Hainsworth) de una de las protagonistas del filme que dirige en Londres para Amazon, 'Catherine, called Birdy', y explicado de qué va su próximo largo, 'Sharp Stick', escrito en plena pandemia el pasado verano: “Una reflexión sobre la complejidad del deseo sexual femenino y cómo interactúa con el trauma”.

Gatos muertos

Y todo esto encajando la polémica de 'Generation', su última serie como productora en HBO, por usar gatos muertos en la escena (finalmente retirada) de una clase de biología. Y una imparable lluvia de críticas a su colección 11 Honoré x Lena Dunham, en la que la creadora de 'Girls' se asocia con esta web británica de tallas grandes para presentar cinco piezas entre la 44 y 58. "Es una colección pequeña porque solo hablo de mi experiencia", explica la escritora-directora-actriz-productora en una entrevista con 'The New York Times'. "Hay tanto prejuicio alrededor de las mujeres grandes. Creen que son más estúpidas, que comen demasiado y no saben parar. No te imaginas la cantidad de gente que me ha escrito diciendo que promuevo la obesidad, que me estoy matando", se queja Dunham.

"Dunham habla de forma muy negativa sobre su propio cuerpo, hay incontables celebridades contra la gordofobia más apropiadas”, dice una periodista

Su nueva aventura no ha gustado nada en un país, Estados Unidos, en el que la talla media de las mujeres está entre la 48 y 50 y las marcas de este segmento llegan hasta la 4XL. “Las gordas no necesitamos que nadie con un cuerpo más pequeño que el nuestro añada más tonterías a esta narrativa sobre lo mucho que comemos, especialmente mientras nos intentan vender ropa”, escribe una columnista en el Huffington Post. La estilista Marcy Guevara-Prete, dueña de The Plus Bus Boutique en Los Ángeles, cree que 11 Honoré hace lo que puede para enriquecer la oferta, pero en esta colaboración ha fallado. “Cuando lo llaman inclusivo y se quedan en la 58 están excluyendo a las que menos opciones tienen. La rápida incursión de Dunham en este segmento muestra su privilegio en la industria, y ahora también en la moda de tallas grandes”.

De la menopausia prematura a la 'rehab'

La frustración tiene que ver además con el precio y con la etiqueta “body neutrality”, cuyo objetivo es aceptar el cuerpo tal como es, en lugar de centrarse en su apariencia. “Está demostrado que la gente con sobrepeso gana menos dinero y estas cinco prendas cuestan entre 100 y 300 dólares, inaccesible para muchas. Además, Dunham habla de forma muy negativa sobre su propio cuerpo. Hay incontables celebridades contra la gordofobia más apropiadas para esta colaboración”, señala en NBC Mayra Mejia, del medio 'The Curvy Fashionista', añadiendo que Dunham no puede permitirse el lujo de ser tan poco cuidadosa al autoproclamarse embajadora de tallas grandes.

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Pocas como Dunham aguantan la crueldad y los memes de la alfombra roja

Y así le han ido cayendo, una tras otra, a esta mujer que fue niña prodigio y cuenta sus problemas con el peso, la menopausia prematura o el covid en medios y redes sociales. Lo comparte casi todo. Como cuando escribió en 'Vogue' sobre su decisión de someterse a una histerectomía a los 31. O cuando anunció en Instagram hace unos días: “Hoy hace tres años que estoy sobria”, junto a un selfie actual y otro en rehabilitación. Y habló de esa adicción a las pastillas contra la ansiedad en el programa de Drew Barrymore. Pocas como Dunham aguantan la crueldad y los memes de la alfombra roja. “Nadie me ha pedido anunciar un producto. No soy ese tipo de 'celebrity'”, dice. Así que ha decidido poner su nombre e imagen a una pequeña colección de moda. Y a la policía del estilo se ha sumado la de las tallas grandes.