26 nov 2020

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Recreación de las luces navideñas en el paseo de Gràcia, con la Pedrera al fondo.

LAS NUEVAS FIESTAS

Papa Noel llegará en furgoneta: el festín del comercio 'on line'

Juan Fernández

Más allá de su dimensión social, afectiva y cultural, la Navidad tiene una expresión crematística que ha acabado convertida en una de sus principales señas de identidad. La imagen de calles atestadas de viandantes cargados de bolsas de regalos compone una de las estampas más reconocibles de las Pascuas, una postal a la que las marcas suelen poner encuadre con sus campañas publicitarias generosas en abetos, belenes y emotividad que nos recuerdan en qué momento de la temporada nos encontramos. En el año en que todo ha cambiado, el consumo navideño será también diferente. No compraremos lo mismo ni de la misma forma. Tampoco lo haremos los mismos días ni en los mismos sitios. 

Las medidas de distanciamiento y las restricciones de movilidad, que a cinco semanas del inicio de los festejos son muy estrictas en muchas comunidades, arrojan el principal titular de la vertiente comercial de la Navidad: este año veremos pocas tiendas repletas de público en los tradicionales días pico de ventas y tampoco serán habituales las colas en las líneas de embalaje de regalos de los grandes almacenes. Por el contrario, adelantaremos las compras más que nunca para evitar las aglomeraciones y, preferentemente, pediremos que nos las traigan a casa. Si el consumo a distancia viene disparándose desde que empezó la pandemia, en el 2020 se espera la Navidad comercial más 'on line' de la historia.

Compras a golpe de clic

Los estudios de mercado prevén un crecimiento de las compras a golpe de clic de entre el 30 y el 40% respecto a la Pascua pasada, aunque hay firmas, como la cadena FNAC, que estiman que su canal 'online' acabará acaparando el 60% de sus ventas de esta temporada. Con esa fiebre por la 'telecompra', el temor de los comerciantes es que el atasco se traslade de sus mostradores al repartidor.

Para evitarlo, la asociación de fabricantes y distribuidores AECOC ha puesto en marcha la campaña Compra con tiempo, que anima a la población a no dejar sus pedidos navideños para última hora. El mensaje, al que se han sumado las principales cadenas del país, parece haber calado en la población: según un estudio de la firma de medición de datos Ymedia Vizeum, las conversaciones en redes sociales acerca del Black Friday, que tendrá lugar el 27 de noviembre, han crecido un 26% respecto al 2019 y muchos de esos comentarios apuntan hacia un adelanto de las compras de fin de año a esta previa cita comercial.

"Este panorama deja en una situación muy vulnerable a las tiendas pequeñas. O ayudamos el comercio tradicional o en enero habrá una avalancha de cierres por todo el país", advierte Pedro Campo, presidente de la Confederación Española de Comercio, quien hace una petición muy concreta a las autoridades: "Cuando se acerquen los días más señalados, necesitamos que nos dejen abrir hasta más tarde. Así podremos evitar las aglomeraciones y salvaremos nuestros negocios".

Sean cuales sean las limitaciones de horario y movilidad que rijan en la segunda quincena de diciembre, todas las señales apuntan hacia una Navidad alicaída en el consumo. La compañía de recursos humanos Randstad prevé que las empresas contratarán a un 34% menos de personal que la temporada pasada. En plena pandemia, los bolsillos no están para muchas alegrías: según una investigación de la firma de estudios de consumo Nielsen, solo el 14% de los españoles tiene previsto hacer esta Navidad los gastos habituales. Frente a ellos, el 56% reconoce que únicamente comprará lo estrictamente necesario o se apretará el cinturón para evitar derroches.

240 euros en regalos

La consultora Kantar le pone precio a ese ahorro: su estudio 'Tendencias de consumo en la Navidad del 2020' estima que este año gastaremos de media 240 euros en regalos, lo que supone una reducción de un 10% respecto al 2019. Hasta el sagrado rito de comprar y compartir lotería se ha visto resentido por el covid-19: a principios de noviembre solo se llevaban vendidos siete de cada 10 décimos comercializados el año pasado a esas alturas de la campaña. Los loteros lo achacan a la reducción del contacto social entre la población: a menos reuniones con amigos y familiares, menos participaciones compartidas. Eso sí, el número 14320, correspondiente a la fecha del inicio del estado de alarma, se agotó en verano. La superstición es inmune a la pandemia.

Lo que viajará en las furgonetas de reparto y en las bolsas de regalo que se vean por las calles esta navidad también será distinto a lo que se regaló hace trece meses. El recuerdo del confinamiento parece seguir presente en la memoria de todos y los estudios de mercado apuntan hacia un incremento de compras de artículos de los que se puede sacar provecho en casa, como juegos de mesa y manualidades, herramientas de bricolaje y material de oficina para el hogar. También se prevé que Papá Noel y los Reyes Magos confirmen el buen ejercicio que ha supuesto el 2020 para el mundo de la bicicleta y los productos de fitness de uso doméstico. Sin embargo, los trajes de Nochevieja y las experiencias en hoteles con spa deberán esperar.