09 jul 2020

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Paulo Londra: el trapero que no habla ni de drogas, ni de armas ni de fiestas salvajes

Paulo Londra: el trapero que no habla ni de drogas, ni de armas ni de fiestas salvajes

Ni los Fabulosos Cadillacs, ni Mercedes Sosa ni Andrés Calamaro son los artistas argentinos más escuchados en Spotify. El principado del 'streaming' lo detenta ahora un chaval de 20 años llamado Paulo Londra, que hace algo así como trap naíf y que se ha convertido a ritmo de metralleta en un fenómeno entre la chavalada menor de 14 años.

Su hecho diferencial: así como algunos de sus colegas de rimas van por el mundo como si estuvieran a un segundo de sacar las pistolas y demostrando, a su manera, qué queda del turbocapitalismo cuando lo despojas del gusto burgués, Londra no habla ni de drogas, ni de armas, ni de fiestas con prostitutas. Es más, en alguna ocasión ha llegado a decir que sí, que se siente como un rapero santurrón, pero que no quiere levantar catedrales al mito carcelario. «Quiero que los chavales que me escuchan sean felices de una forma sana».

  

  

Ha recibido el aval de la estrella del ramo J Balvin y trabaja con las productores de Bad Bunny

Seguramente pensarán que los colegas de Londra –que suelen anclar su autenticidad en una enmienda a la totalidad de esos pijos «que nunca han pisado la calle ni han olido lo que se pudre en las aceras», escriben Max Besora y Borja Bagunyà en 'Trapologia'– deben de poner los ojos en blanco cada vez que el chico suelta alguna de sus consignas parroquiales, del tipo «tengo responsabilidad» o «no quiero que nadie diga ‘ese creció escuchando a Paulo y mira dónde está: en la cárcel’». Sin embargo, el chaval ha recibido el aval de la estrella del ramo J Balvin y trabaja con Big Ligas, los productores de temas como 'Ahora me llama' de Karol G y el mandarín Bad Bunny. Con apenas 14 canciones subidas a internet, ya cuenta con cañonazos virales como 'Nena maldición', que va a por los 600 millones de visualizaciones en Youtube.

Del parque a Youtube

Cabe decir que, hasta hace apenas un año, los experimentos de Londra con el trap y el autotune se quedaban entre las paredes de su habitación. De padre católico y madre evangelista, a este artista nacido en Córdoba se le giró la cabeza, cuenta, viendo la película '8 millas' de Eminem. «Me quedé asombrado por cómo un blanco se hizo respetar en esa cultura, yo quería ser como él, lo tengo ahí arriba, a Eminem». Con 15 años ya participaba en batallas de rap en los parques de su ciudad –la primera fue en la plaza de la Independencia– y saltó a la fama cuando concursó en la champions del 'free style' El Quinto escalón, en el que se enfrentó a Duki, colega este sí de la facción colecciono- dientes-rotos-cicatrices-facturas-en-centros-de-rehabilitación. «En Buenos Aires todos son muy agresivos y está perfecto –dice–, pero yo iba al Quinto Escalón y quería hacer mi revolución: no necesito insultarte para dejarte sin palabras».

Su canción 'Nena maldición' suma cerca de 600 millones de visualizaciones en Youtube

Desde entonces ha colgado un puñado de canciones, ha hecho duetos con Becky G –'Cuando te besé', con casi 400 millones de visualizaciones– y Piso 21 –'Te amo', 526 millones–, y en su última canción, 'Forever alone', fletada hace apenas tres semanas, se coloca en algo parecido a un diván: es «reservado», «dormilón» y, según suele explicar, no tiene pareja y vive con sus padres («mientras no les rompa las bolas, me voy a quedar acá»). Y mientras el contador viral sigue sumando, él continúa alimentando la leyenda de santo del trap: ha rechazado la oferta con seis ceros de una multinacional. No, él no va por la acera más bestia de la vida.

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