2017. POR PEDIR QUE NO QUEDE

Un año para colorear

El escritor Jordi Puntí abre el tifón de deseos para el Año Nuevo formulados por una cincuentena de personalidades de la política, la cultura, la empresa, el deporte y el entretenimiento.

50 deseos para el año que empieza.

Se lee en minutos

Hay gente que se levanta el día 1 de enero como un niño con zapatos nuevos de charol. Por algún misterio del calendario, el depósito del optimismo se les llena solo con el cambio de año y encaran el futuro con una ilusión un poco ingenua, como si los días fueran un lienzo en blanco para pintar. Oscar Wilde decía que los propósitos para el Año Nuevo son como cheques para cobrar en un banco sin fondos. Quizá también los podemos ver como la expresión más pura de esas ganas de empezar de cero. Borrón y cuenta nueva. A estas alturas los dos propósitos de año nuevo más extendidos en el mundo occidental son dejar de fumar e ir por fin al gimnasio que estás pagando desde hace meses. En el fondo son ejemplos de otro propósito más general: llevar una vida más sana, más orgánica, más 'new age'...

También están, claro, los descreídos del Año Nuevo. Empezando por los racionalistas que no creen en fronteras ni líneas divisorias, y que ven el salto al año nuevo como una convención más: al fin y al cabo, ¿verdad que nos comemos las mandarinas que compramos anteayer? Luego están los que buscan excusas para no celebrar nada y te dicen que el año se organiza según el curso escolar. O los que sacan la excusa antropológica: ¿Por qué ha de tener algún efecto el cambio de año, si los chinos lo celebran otro día, y los judíos todavía otro distinto?

Esa especie de Pandilla Basura elegida por Trump  se dedicará a hacer realidad sus sueños de destrucción masiva

Sea como sea, es muy probable que hoy todos estos descreídos también tengan ganas de celebrar algún tipo de cambio, a la vista de los desastres y miserias y muertes que nos ha dejado el 2016. Sin embargo, un pesimista recalcitrante nos diría que los últimos 12 meses son tan solo la semilla plantada para un año que llega cargado de malos presagios. Los triunfos de la derecha populista en medio mundo parecen un prólogo de lo que vendrá en las elecciones francesas y alemanas. Y la victoria de Donald Trump en las elecciones estadounidenses, el pasado noviembre, es solo la punta de un iceberg más funesto: entretanto ha ido eligiendo sus colaboradores con un gusto sádico, una especie de Pandilla Basura que a partir del 20 de enero, cuando Trump sea investido presidente, se dedicarán a hacer realidad sus sueños de destrucción masiva, ya sea a través del cambio climático, el racismo, el machismo, la xenofobia, la desigualdad económica o la inseguridad mundial.

LA SOLEDAD DE LOS NÚMEROS PRIMOS

Ante este panorama tan poco halagüeño, pues, ¿qué argumentos tenemos para esperar que el 2017 sea un año positivo en general? Quizás el hecho más exacto y a la vez el más abstracto sea que el 2017 es un número primo, y de estos no salen muchos por siglo. El último fue el 2011 y el próximo no será hasta el 2027. En las novelas distópicas, este tipo de detalles siempre tienen un papel decisivo. El carácter único del número primo, pues, nos hace esperar un año especial, y que cada uno llene de significado propio en qué consistirá este carácter indivisible. Empezando, por ejemplo, con los padres que habrán tenido el primer bebé del año –esa carrera de partos que empieza horas antes en las maternidades de todo el país–: qué buenos augurios, ¿no les parece?

A la hora de ver el vaso del 2017 medio lleno, habrá quienes elegirán las grandes palabras, los grandes deseos, el futuro del país o el futuro de su barrio o el futuro de su hogar. Como muñecas rusas, todo cabe en la esperanza. Luego habrá los que prefieran la prosa del ir tirando, del mañana será otro día, y algunos incluso pedirán por debajo de sus posibilidades –como si los deseos también se declararan a Hacienda–, por ahorrarse el mal trago de la decepción.

Pensándolo bien, esta incertidumbre es, tal vez, lo que mejor define el inicio del año. A veces tengo la afición de leer dietarios publicados y ver qué escribían sus autores en días como este. 1 de enero de 1900, Lev Tolstoi a los 72 años: "Estoy en mi habitación y todos están aquí, celebrando el año nuevo. En este tiempo no he escrito nada, no he estado bien de salud". Cesare Pavese a los 40 años, 1 de enero de 1948: "Mañana romana, con sol en la tierra y en el agua, lleno de impaciencia, sápido, vivo. Un fin de año nunca visto. ¿Vendrá detrás un año espantoso?". Josep Pla a los 59 años, 1 de enero de 1956: "Esta noche, mientras regresaba a casa (a las dos), caminando contra una tramontana fortísima, pensaba que, a veces, la vida parece más larga que la eternidad". Pues eso.

LOS DESEOS PARA EL 2017

CARLES PUIGDEMONT

 ('president' de la Generalitat)

 

"El 2017 será un año de gran trascendencia para nuestro país. Será el año en el que los catalanes decidiremos libremente nuestro futuro en un referéndum legal y vinculante. No es un deseo, ni siquiera un buen propósito. Es el compromiso que hemos asumido y que estamos llevando a cabo con determinación, corajey seguridad, porque es el encargo que nos ha hecho el pueblo de Catalunya. Tenemos un proyecto de futuro claro y tenemos la fuerza para construirlo. Porque sabemos que solo siendo libres podremos crecer como pueblo y garantizar el progreso económico y social y el bienestar de todos. Y esta siempre será nuestra prioridad".


ADA COLAU

 (alcaldesa de Barcelona)

"Que la Generalitat y el Estado den competencias a Barcelona para regular los alquileres abusivos y así poder parar la nueva burbuja inmobiliaria. Y que Europa cumpla con la legalidad en materia de derecho internacional y asilo, establezca vías seguras para los que huyen de la violencia y evite que miles de personas mueran ahogadas en el Mediterráneo".


PACO MIR

 (actor y miembro de Tricicle)

"Mi deseo es apuntarme a unas clases para acabar el año tocando el piano como Jamie Cullum, cantando como Melody Gardot o pintando como Mariscal. Si lo de las clases, por una cuestión de tiempo o dedicación, no puede ser, también aceptaría que los Reyes me trajeran una pastilla mágica que colmase mis deseos artísticos en un plis plas".


MARTA SANZ (escritora)

"Deseo que se cierre la brecha de desigualdad y se estimule el crecimiento de una clase media digna, encareciendo el despido y reforzando la inversión en educación y sanidad públicas, justo lo contrario de lo que recomienda el Fondeo Monetario Internacional".


BERTÍN OSBORNE

 (cantante y anfitrión televisivo)

"No tengo deseos, ni personales ni profesionales. Esto es el día a día, y si las cosas las haces medianamente bien, tanto en tu casa como fuera, al final consigues algo importante. Pero no pido nada a priori".


HELENA GUARDANS (CEO de Sellbytel)

"Querría que fuera el año de Europa unida. Una Europa que demuestre a nuestros hijos e hijas que el modelo que tanto costó construir es aún el mejor modelo que tenemos. Una Europa comunitaria y acogedora, que cuide del planeta, proteja la igualdad de género y la diversidad, donde la educación y la sanidad sean derechos garantizados. Y querría que Barcelona fuera ejemplo de ciudad europea, abierta, solidaria y sobre todo sostenible, capaz de reforzar complicidades para generar riqueza y erradicar la pobreza".


MARC MÁRQUEZ

 (campeón de MotoGP)

"Vuelvo a pedir salud para todos. ¿Una ilusión? Ganar otra vez el título de MotoGP y que mi hermano Àlex logre el título de Moto2, para poder celebrar los dos títulos, con la familia, amigos y vecinos de Cervera".


MIQUEL ICETA (primer secretario del PSC)

"Me gustaría que se retomara el diálogo entre las instituciones catalanas y españolas, y se abriera la perspectiva de un gran pacto que culminara en una reforma federal constitucional".


JOSEP MARIA POU

 (actor)

"En lo general, que sea el principio del fin –y ojalá el fin definitivo– de la guerra de Siria, de la odisea de los refugiados, de los muertos en el Mediterráneo y de las políticas xenófobas y utraderechistas. Me bastaría con eso. En lo particular, salud y tiempo".


XAVI HERNÁNDEZ

 (futbolista)

"Solo deseo que todos tengamos mucha salud y disfrutar con nuestra gente... y que pueda haber mucha felicidad".


DIOSTUITERO (tuitero)

"Mi mayor deseo es que esta Semana Santa crucifiquen a otro. También me gustaría que cumplieseis los Diez Mandamientos o, en su defecto, que los leáis por lo menos".


AINA CLOTET

 (actriz)

"Para el 2017 deseo que la cultura, la educación y la investigación sean la prioridad del país. Y que se creen cuotas para dar el espacio que la mujer se merece en todos los ámbitos. Somos el 50% de la población y queremos el 50% real de participación. Por un 2017 en femenino y solidario".


VICTORIA CAMPS

 (filósofa) 

"Pido bienestar para todo el mundo y buena voluntad para resolver los conflictos, superar las discrepancias y buscar acuerdos".


JUAN VILLORO

 (escritor)

"Hago mío un deseo gótico de mi amiga Eyda Mérediz, profesora en Maryland: que el 1 de enero todas las mujeres del entorno Trump amanezcan con el pelo teñido de negro y que el jerarca pierda su copete. El imperio se hundiría. Desde Sansón, la fuerza bruta no ameritaba tantos remedios de peluquería".


PAZ PADILLA

 (cómica y presentadora)

"Al 2017 solo le pido una cosa: poderme ir de viaje de novios. Me he casado, pero por trabajo no he podido escaparme más de cuatro días seguidos".


ROMAIN FORNELL (chef de Caelis)

"Tanto para mí como para todo el mundo, le pido al año nuevo las dos únicas cosas que me importan: comer bien y tener salud. Salud para poder disfrutar comiendo y aprovechar que vivimos en este maravilloso país, que tiene los mejores productos del mundo, para sentarnos alrededor de una mesa y disfrutarlos. Pero sin salud, no podremos aguantarlo".


ARTURO VALLS (actor y presentador)

"Que 'Los del túnel', película que he producido y protagonizado, se convierta en el mejor estreno del año, siendo un éxito de crítica y público".


ANDREU BUENAFUENTE

 ('showman’)

"No quisiera cortarles el rollo pero, con los años, aprendes que lo de desear para el próximo año es un ejercicio un poco baldío. Quiero decir que las cosas van a su rollo (últimamente ‘mal rollo’ en general) y tú solo puedes hacer lo que está en tu mano o en tu cabeza. Siempre crees que eso es muy poco, que no incidirá en el errático devenir de los acontecimientos. Cuando yo era muy joven quería cambiar el mundo, ahora me conformo y me empeño en que el mundo no me cambie a mí. Y en eso estoy. Para ser justos, debo decir que gozo de un trabajo privilegiado. Soy cómico y eso me permite reírme de este loco mundo, lo cual es liberador, terapéutico e higiénico. Si hay que desear algo, deseo seguir poder ejerciendo esa comedia, señalando lo que no me gusta, subrayando lo bueno, lo artístico, lo sencillo pero bonito. Deseo seguir poniendo mi programa al servicio de los artistas, de todos aquellos que nos hacen la vida más llevadera e incluso agradable. Deseo seguir mi viaje acompañado de mi fantástico equipo compuesto de gente muy parecida y también de un público fiel y cariñoso que lo es todo para nosotros. Nuestro programa es nuestro refugio. Un refugio con las puertas abiertas. No es mucho pero para mí es suficiente. Desde ese refugio seguiré deseando a ver si cuela. Pero ahora les dejo que tengo que comer, beber y reír. Eso también lo deseo. Ojalá a ustedes les pase lo mismo. Que el destino nos coja reídos".


MARTA MARTÍ (Presidenta de la Comisión  Pyme y Emprendimiento de Businesseurope) 

"Generosidad: palabra híper usada, actitud poco practicada. Pero sin este hábito de 'dar incondicionalmente', se complica todo. Así que, concentrar energía en compartir humanidad, vale la pena. En un mundo con el sistema capitalista en crisis, respeto a la Naturaleza y más acciones coherentes con la conciencia. En una Europa en tensión continua, más compartir valores y ceder parte de identidad nacional para una unión fiscal efectiva que la haga fuerte. En un país con luchas de egos y reproches, más ofrecer humildad y co-responsabilidad. En espacios de convivencia entre personas de culturas diferentes, más confianza y empatía. Mi deseo para el 2017: que el máximo de personas descubran que cuanto más das, más tienes".


ORIOL JUNQUERAS

 (vicepresidente de la Generalitat)

"2017, un año que tenemos que saber aprovechar para ganar un futuro de prosperidad para el conjunto de nuestra sociedad, defendiendo la democracia, el bienestar social y la voluntad soberana de la ciudadanía".


ALBERT ESPINOSA (escritor y guionista)

"Tengo la sensación que ‘el 17’, yo lo llamo así, será un año especial. Me hace mucha ilusión porque es mi número favorito y no viviré otro acabado en 17. El anterior 17 fue el año de la revolución rusa y la primera guerra mundial. Creo que en este 17 le daremos la vuelta y será el año de la primera revolución de la felicidad".


BORJA COBEAGA (cineasta)

"Mi deseo es bastante estúpido pero creo que a muchos nos haría la vida más feliz. Deseo que les bloqueen las redes sociales a los futbolistas. Acaba el telediario, empiezan los deportes y hay un bloque absurdamente largo de las chorradas que hacen los futbolistas en Instagram o Twitter. No lo soporto. No tiene ni interés ni gracia y me pone de mal humor".


IMMA SUST

 (presentadora y monologuista)

"Los deseos de Año Nuevo los carga el diablo. Objetivos, listas y propósitos que jamás se cumplirán y que nos llenarán de frustración. Mejor no desear tantas cosas, vivir más el presente y ser feliz con lo que uno tiene. Pero puestos a pedir, me gustaría que en Catalunya se celebrara un referéndum sobre la independencia".


NÚRIA BASI (presidenta del Grupo Basi)

"Mi deseo lo escribiría con tres Cs mayúsculas: Compartir, Compromiso y Coherencia".


CARLOS SOBERA

 (presentador y ‘celestino’ de la tele)

"Lo que quiero para 2017, porque 2017 lo necesita, son citas, muchas citas. Y que fluya el amor en todos los ámbitos posibles". 


JUAN IGNACIO CRESPO (matemático)

"Desayunarse un día con la noticia de que vamos a tener un Tesoro Único para la zona euro. Aunque para ello hubiera habido que pasar, como siempre que se da un paso importante, unas agonías previas".


SUPERFALETE

 (tuitero)

"Difícil pedir un deseo para el 2017 sin que parezca que acabo de ganar la corona de Miss Universo. La paz mundial sería un buen objetivo, pero me conformo con algo más sencillo: que inventen el teletransporte".


JENN DÍAZ (escritora)

"He acabado el año muy arriba: tengo carnet y coche por fin, me he casado, he hecho un viaje que tenía más que pendiente con mi marido, he ganado un premio literario que me hacía mucha ilusión, he conseguido sobrevivir solo de colaboraciones y proyectos literarios. Al 2017 le pido serenidad, tiempo y seguir. Quizá un hijo".


ISONA PASSOLA (productora de cine)

"Mi deseo más firme para el año que viene es que el pueblo de Catalunya vaya a las urnas y que la cultura se convierta en el puntal de la sociedad del bienestar". 


ESTHER VIVAS

 (activista)

"Por un 2017 de movilización social, solo así conseguiremos revertir las políticas impuestas por el PP, y las que vendrán. No será fácil, ya que la emergencia de nuevos instrumentos socio-políticos, ahora en las instituciones, ha restado fuerza a la calle. Sin embargo, sin empuje ‘desde abajo’ difícil lo tendrán los ayuntamientos y actores del cambio, ya que la presión ‘por arriba’ está garantizada. En definitiva, luchar para ganar derechos y no perder los que ya tenemos".


LOURDES CIRLOT (teórica de arte)

"Mi gran ilusión sería poder ver realizado en el 2017 el proyecto del Museo de la Universidad de Barcelona, en el que llevo trabajando ocho años; es decir, todo el período en que he sido vicerectora".


MARC MARTÍNEZ 

(actor)

"Que todos los coles tengan un teatro y una orquesta. Que la gente +buena y +lista quiera ser maestro.

Que la segunda fortuna del mundo, por pique, erradicase la pobreza de la faz de la tierra.

Más mujeres mandando y menos hombres removiendo.

Que si lloramos, sea de risa. ¡Y votar! Que si perdemos, sea el miedo.

PD: Y que mi Tía Mari no olvide la letra de ‘Pena, penita, pena’".


ALONDRA BENTLEY (cantante folk)

"Que seamos más empáticos, que luchemos contra la desigualdad y las injusticias, que aprendamos a vivir de una forma sostenible y justa para todos".


GALA PIN

 (concejal de Ciutat Vella)

"Que consigamos tener una regulación de los precios del alquiler y que nuestros barrios tengan todos los elementos para garantizar el derecho a la ciudad: desde equipamientos y vivienda hasta el empoderamiento de todos los vecinos y las vecinas".


ANTONIO GARCÍA FERRERAS

 (periodista)

"Mis deseos para el 2017 son: un gran pacto educativo de todas las fuerzas políticas que nos convierta en la tierra de los maestros, invertir en ciencia, innovación e investigación hasta ser la gran referencia mundial y un gran acuerdo para acabar de una vez por todas con la financiación ilegal de los partidos".


            

INÉS ARRIMADAS (diputada de Ciutadans en el Parlament)

"Que en Catalunya gobierne una alternativa al separatismo. Una alternativa sensata, dialogante, con las manos limpias y con un proyecto reformista para los próximos años".


JAUME FIGUERAS

 (crítico de cine)

"Quiero que en el 2017 desaparezcan los fanatismos políticos, religiosos y deportivos, que son el origen de todos los males. Que toda vida humana sea sagrada, que se encuentre finalmente una vacuna contra el sida y que TV3 recupere el espíritu festivo y rompedor que tenía a finales del siglo XX".


FINA PUIGDEVALL

 (cocinera y dueña de Les Cols)

"Deseo que el 2017 sea como este, en el que ha habido más movimiento y hemos aprendido mucho, así que a consolidarlo y a seguir aprendiendo. Deseo que mis hijas comiencen a incorporarse a Les Cols y yo irme apartando, ¡que ya me estoy haciendo mayor! Ah, y que se encuentre una solución al drama de los refugiados. Es horroroso, patético, vergonzoso. Tan avanzados en tantas cosas y tan retrasados en esto, sin saber cómo resolverlo".


 JAUME COLLBONI (presidente del Grupo Socialista en el Ayuntamiento)

"Deseo que el 2017 sea el año en el que superemos definitivamente la crisis social y que encontremos los acuerdos para reforzar el liderazgo de Barcelona haciendo crecer la economía y la cultura de la ciudad".


ISABEL COIXET

 (cineasta)

 

"Mis deseos (más o menos)

Más pícnics

Más calcetines desparejados

Más risas

Más autocrítica

Más cachondeo

Más inocencia

Más papel

Más tinta

Más fresas cubiertas de chocolate

Más caricias

Más ternura

Menos discursos

Menos hipocresía

Menos tomarse en serio a uno mismo

Menos ‘smartphones’ ( y más ‘smartpeople’)

Menos pantallas

Menos mundo virtual

Menos vivir del cuento

Te puede interesar

Menos blablabla