Europa, a la deriva

1
Se lee en minutos
Sergio Cano
Sergio Cano

Analista financiero en Londres

ver +
Noticias relacionadas

Europa lleva cerca de un lustro a la deriva. Es un viaje apasionante, con muchas paradas en las que se suben nuevos pasajeros que poco a poco van desestabilizando el barco. No es culpa suya, unos son más rápidos, otros más lentos, unos son más honestos, otros más pillos, unos son más generosos, otros más egoístas. Esto es la Europa de nuestros días. Resido desde hace ya algunos años en el país euroescéptico por excelencia: el Reino Unido. Londres se resiste a subir del todo a nuestro barco, balanceándose cómodamente (para ellos) con un pie dentro y otro fuera. Todos van vestidos de azul, el Reino Unido va vestido de rojo. El país decidió desde un principio no adoptar la moneda común, ¿sabían de antemano que no iba a funcionar con mucho éxito? La verdad es que formar parte de este barco que bautizamos hoy como Europa nos ha traído cosas muy buenas, sobre todo a los más jóvenes, entre los que me incluyo. Lo mejor es la movilidad; poder viajar, vivir y trabajar en cualquier país europeo es un lujo (y más en estos tiempos). El Reino Unido me ha dado oportunidades laborales en el mundo de las finanzas y la economía que serían impensables en España, y estoy muy agradecido por cómo he crecido personal y laboralmente. Sin embargo, la falta de unión fiscal y las enormes diferencias entre los países que forman la Unión hacen que el barco zozobre. Además, compartir solo las políticas monetarias comunes nos hace prisioneros a bordo de nuestro propio barco. Se ha de hacer más por la integración de muchas más políticas. Cojamos lo mejor de cada país y tomemos un rumbo común; de lo contrario el barco se hundirá.

Analista financiero en Londres