Ir a contenido

Ecología urbana

Europa premia el paso de Cornellà del gris al verde

La ciudad gana la última edición del Green Leaf Award incluso con el handicap de su alta densidad de población

Carles Cols

La avenida Alps, de Cornellà, uno de los proyectos en curso.

La avenida Alps, de Cornellà, uno de los proyectos en curso. / ELISENDA PONS

Cornellà acaba de ingresar en un selecto club en el que a priori costaba imaginar que como ciudad se la admitera. Se ha llevado el premio Green Leaf (hoja verde) del 2019, dentro de la categoría de urbes de entre 20.000 y 100.000 habitantes. La Comisión Europea aplaude así, con esta distinción, la apuesta de los municipios por ser medioambientalmente más amables con sus ciudadanos. El mérito sobreañadido de Cornellà es que este es un galardón mayoritariamente ganado por ciudades que, por país y por paisaje, juegan con ventaja, poblaciones suecas, belgas, irlandesas y holandesas, municipios sin un pasado gris y rudo como el de la ciudad más poblada del Baix Llobregat. El premio Green Leaf del 2019 lo comparte Cornellà, por ejemplo, con la bucólica Horts aan de Maas de Holanda.

Este es un premio poco conocido pero muy deseado. En la categoría de más de 100.000 habitantes, solo una ciudad española lo ha obtenido, Vitoria, que se codea así con capitales como Estocolmo, Oslo, Lisboa o Ljubljana. Sirve esto de punto de referencia.

“No es fácil pasar del gris al verde”, explica Emilia Briones, teniente de alcalde de Innovación Urbana, sobre todo en una ciudad con una densidad de 12.000 habitantes por kilómetro cuadrado. La dificultad se resuelve con inversiones. Este 2018, por ejemplo, se destinarán en total seis millones de euros al programa Cornellà Natura del total de 35 en que está presupuestado. Actualmente se trabaja en la avenidas Alps, Picasso y Sant Ildefons, y también en el parque del Canal de la Infanta.

Cohabitación en la calzada

En parte de esos proyectos destaca, por supuesto, la ampliación del verde urbano. Pero también hay otras medidas tanto o más importante, como la reducción del tráfico o la ampliación del carril bici. Sobre este último caso, las cifras son aparentemente modestas. Cornellà dispone hoy de solo 10 kilómetros reservados para las dos ruedas y prevé disponer en el futuro de siete más. En comparación con otros municipios, no es mucho, pero, según Briones, el plan municipal no pasa tanto por reservar parte de las calzadas a las bicicletas como por buscar una progresiva cohabitación de los distintos medios de transporte.

La letra pequeña de cada uno de los proyectos en marcha del plan Cornellà Natura revela algunas singularidades que, probablemente, subrayan que el premio Green Leaf es sobradamente merecido. Es el caso de las obras en curso en el parque Rosa Sensat, que se reacondicionará para que sea un espacio concebido para la lectura y para las presentaciones de libros.

Para darle la mejor experiencia posible estamos cambiando nuestro sistema de comentarios, que pasa a ser Disqus, que gestiona 50 millones de comentarios en medios de todo el mundo todos los meses. Nos disculpamos si estos primeros días hay algún proceso extra de 'login' o el servicio no funciona al 100%.