elecciones municipales 2015

Balmón tendrá que buscar un pacto con ICV-EUiA en Cornellà

Los socialistas disfrutan aún en Cornellà de una mayoría absoluta inédita en el resto del territorio con 14 de los 25 concejales

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Q.FLOTATS / J. SALICRÚ / Cornellà de Llobregat

Treinta años de socialismo son muchos, incluso para un feudo socialista como Cornellà, donde el PSC consigue casi un tercio de los votos en las distintas elecciones.

Al menos así lo afirman los diferentes partidos que se presentan a las próximas elecciones municipales y que tienen el reto de desbancar a Antonio Balmón (PSC), al frente del gobierno local desde 2004, cuando sustituyó en el cargo a José Montilla, convertido en aquel entonces en ministro de Indústria y que sería después presidente de la Generalitat.

Pero en 2007, Balmón no solamente renovó la confianza de los cornellanenses  sino que se aupó hasta los 16 ediles. Y en 2011 lo logró de nuevo manteniendo aún la mayoría absoluta socialista de  14 de los 25 concejales en un momento en que los socialistas empezaron a hacer aguas.

Para Cornellà, una de las ciudades fuertes del PSC dentro del área metropolitana (junto con L’Hospitalet y Santa Coloma), estas serán unas elecciones de ‘cambio’ pero no en el sentido de que haya un alcalde no socialista -mucho tendrían que cambiar las cosas- sino porque los socialistas presumiblemente perderán la mayoría absoluta y tendrán que pactar con alguna formación de la oposición.

Dos años atrás, en perspectiva de esta situación, el PSC llegó a un acuerdo con ICV-EUiA con el cual se ponían las bases de una futura colaboración entre las dos formaciones que muy probablemente se reeditará después de las elecciones del 24 de mayo -ahora los ecosocialistas cuentan con cuatro sillas en el edificio consistorial-.

Eso no impide que Arnau Funes, cabeza de lista por ICV-EUiA también apueste genéricamente por el cambio y llegue a afirmar que “hay que cambiar el chip después de 30 años de mayorías absolutas del PSC”. La formación, todavía abierta a la incorporación de nuevos colectivos, quiere convertirse en la alternativa de izquierdas a los socialistas catalanes.

Esa disposición de los ecosocialistas a pactar -aunque pongan muy caro su precio- con el PSC de Balmón ha hecho que, a diferencia de la vecina L’Hospitalet o de la misma Barcelona, ICV-EUiA no participe del experimento político del momento, los denominados Guanyem, que aquí conformarán Podemos, Procés Constituent, Alternativa d’Esquerres de Cornellà, Equo y Pirates de Catalunya. Se llamará Crida Cornellà- Guanyem Cornellà y sumará cinco fuerzas de izquierda que exigen una renovación política con esta ‘candidatura unitaria municipalista’. 

La formación, que elegirá sus representantes a través de unas primarias abiertas a toda la población, promete “acabar con la casta, la mafia, el régimen y transformar la forma de hacer política, desde la participación popular, la transparencia y la dignidad”.

Para Angel Camacho, representante de la comisión de comunicación, “estas serán las primeras municipales con una alternativa real, no sólo para la ciudad de Cornellà, sino para todo un sistema en decadencia en un Ayuntamiento sin oposición real que se cree todopoderoso”, afirma.

Siete fuerzas en el próximo Ayuntamiento

En el próximo consistorio cornellanense habrá más partidos que nunca. Así, a los actuales cuatro partidos representados -PSC, PP, CiU e ICV-EUIA- se le sumarán Esquerra, recuperando la presencia perdida en 2011, Podemos dentro del Guanyem Cornellà y probablemente Ciutadans, liderado en Cornellà por Jorge García Mulet y que se presenta a los votantes como “una alternativa política real, limpia y regeneracionista”.

Los de Albert Rivera podrían poner en apuros a la actual segunda fuerza del consistorio, el PP, con cinco concejales. Los populares han puesto sus esperanzas en Daniel Serrano, una cara nueva que toma el relevo a Maximiliano Palacios y que deberá evitar que sus votantes se decanten por Ciutadans si quiere mantenerse fuerte en el consistorio.

Por su parte, CiU habla de ‘renovación’. Jordi Rossell, uno de los dos concejales actuales y alcaldable de la formación, prevé que el consistorio resultante después del 24-M “será muy fragmentado por lo que se necesitarán amplios consensos”.

Más radicalmente en contra de Balmón, la Esquerra Republicana de la joven Raquel Albiol pretende ejercer una oposición “firme y contundente a los socialistas”.

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El 2015 probablemente no traerá a Cornellà un vuelco político radical pero sí la normalización del espacio político: el PSC ya no es ni mucho menos lo que era y hasta en Cornellà tendrá que notarse, aunque sólo sea porque pierde la mayoría absoluta.

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