Distrito 4.0
La industria del futuro ya está en marcha
Barcelona es hoy la ciudad ideal para liderar la nueva era productiva. Su posición geográfica estratégica la convierte en una puerta al Mediterráneo y al resto de Europa, su tejido empresarial es dinámico y competitivo, su proyección internacional crece año tras año, y reúne sólidas oportunidades de inversión, infraestructuras de primer nivel, centros de investigación de referencia, instituciones formativas de prestigio y talento de todo el mundo.
En este contexto, la Zona Franca de Barcelona, que históricamente se ha posicionado como uno de los motores industriales más robustos del panorama europeo, se postula como el espacio idóneo para acoger a un nuevo tipo de tejido productivo que busca expandirse y avanzar hacia el futuro.
El polígono ya acoge empresas líderes como SEAT, EBRO, Covestro, DB Schenker (Spain-Tir), Consum, FCC, Wallbox y otras muchas; más de 40 multinacionales en total. Y sus instalaciones ofrecen, además, una ubicación privilegiada con las mejores conexiones: a tan solo 7 km del aeropuerto, a 100 metros del puerto, a 200 metros de la principal estación ferroviaria de mercancías, y cerca también de las líneas 9 Sud y 10 Sud de metro, que facilitan un acceso ágil a toda el área metropolitana.
La Zona Franca de Barcelona reúne todo lo necesario y está haciendo todo lo posible para convertirse en sede de la transformación digital del sector industrial. De este propósito nace el Distrito 4.0, un proyecto estratégico impulsado por el Consorci de la Zona Franca de Barcelona (CZFB) para establecer un ecosistema de innovación, tecnología avanzada y actividad industrial de nueva generación. Una auténtica transformación estructural.
El objetivo es claro, hacer de las 600 hectáreas del polígono un laboratorio vivo y plenamente dedicado a la nueva industria. Un entorno donde convivan empresas, tecnológicas, ‘startups’ y centros de investigación. Donde poder colaborar, crecer y desarrollar. Y donde nazcan las más importantes innovaciones para el futuro del sector productivo.
DFactory
En el centro de esta transformación se encuentra DFactory Barcelona, el edificio insignia del Distrito 4.0, que ya actúa como catalizador de la nueva industria.
Con alrededor de 17.000 metros cuadrados, aloja en sus instalaciones a más de 40 empresas y equipos punteros del ámbito de la robótica, la sensórica, la inteligencia artificial, el Internet de las cosas (IoT), la ciberseguridad, la nanotecnología, la impresión 3D y la realidad aumentada, virtual y mixta. Esta diversidad genera un cultivo de talento único que facilita la creación de sinergias naturales, potenciando el intercambio de conocimiento y el desarrollo de proyectos disruptivos.
“En DFactory las empresas no se encierran en cubículos, sino que comparten espacios y recursos, se ayudan, se retan, se inspiran…”
Pere Navarro, delegado especial del Estado en el Consorci de la Zona Franca de Barcelona.
El enorme éxito del modelo DFactory ha llevado al CZFB a apostar por su ampliación. Con unas instalaciones que se encuentran ya al 100% de su capacidad, resulta muy necesario extender su infraestructura.
La segunda frase del proyecto, ya iniciada, convertirá el terreno adyacente a la sede actual en tres nuevos edificios, y un cuarto espacio en el que celebrar eventos. 40.000 metros cuadrados adicionales que reforzarán el papel de la Zona Franca como polo tecnológico y productivo de referencia internacional.
La previsión es que las obras terminen a finales de 2026, y que las nuevas empresas puedan instalarse a principios de 2027.
“Las empresas que ya están aquí instaladas crecen a gran velocidad y necesitan más espacio. Además, recibimos muchas propuestas de nuevas compañías que quieren alojarse en el Distrito 4.0 y, desde el Consorci, trabajamos para seguir captando a nuevas firmas de carácter internacional y sectores variados. La expansión del proyecto requiere también una infraestructura mayor”
Blanca Sorigué, directora general del CZFB.
Un proyecto en expansión
Los edificios A y B, acogerán a las nuevas empresas que se integrarán en el ecosistema 4.0, dispondrán de 24.370 m2 y 11.640 m2, respectivamente. Con 4 niveles cada uno, contarán con una primera planta destinada a la fabricación y tres pisos superiores dotados con laboratorios, centros tecnológicos y oficinas.
Su construcción permitirá atraer a la Zona Franca de Barcelona a empresas punteras que aplican la tecnología a sectores como la salud o la agricultura.
Simulación del interior de los nuevos edificios A y B.
El edificio Cub albergará importantes jornadas culturales, artísticas, musicales... de la ciudad de Barcelona, así como eventos internacionales relacionados con la industria 4.0 y la nueva economía, o presentaciones, convenciones y jornadas organizadas por las propias empresas del ecosistema.
Simulación de la celebración de un evento en el edificio Cub.
Además, el edificio D prestará servicio a las empresas instaladas. Incluirá una zona de restauración, espacios en los que realizar actividad física, salas de descanso...
Simulación de la zona de restauración del edificio D.
Mirando al futuro
La evolución de la Zona Franca demuestra que Barcelona está preparada para dar un salto cualitativo en su modelo productivo. La llegada de nuevas empresas, la expansión del Distrito 4.0 y la consolidación del DFactory confirman un cambio de escala que impulsa la modernización industrial.
Más que un proyecto urbanístico o tecnológico, es una apuesta estratégica que convierte al polígono en un entorno donde las ideas pueden materializarse y donde la innovación se integra en la actividad diaria. Un paso decisivo para situar a la ciudad en la vanguardia de la industria global.