31 oct 2020

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Reconversión ambiental

TMB y el CZFB impulsan el hidrógeno como energía de la nueva movilidad

El polígono industrial acogerá la primera estación pública de España para suministrar esta tecnología

La empresa municipal de transportes construirá la planta para abastecer autobuses de pila de combustible

Rosa Alarcón, presidenta de TMB, y Pere Navarro, delegado especial del Estado en el CZFB, firman el convenio de colaboración.

Rosa Alarcón, presidenta de TMB, y Pere Navarro, delegado especial del Estado en el CZFB, firman el convenio de colaboración.

El Consorci de la Zona Franca de Barcelona (CZFB) y Transports Metropolitans de Barcelona (TMB) han llegado a un acuerdo para promover una estación de suministro de hidrógeno que construirá TMB, a través de una licitación, y dará servicio a flotas de vehículos eléctricos de transporte de viajeros y mercancías en el área de Barcelona, en la línea de avanzar hacia una nueva movilidad con cero emisiones contaminantes.

Mediante un convenio firmado por el delegado especial del Estado en el CZFB, Pere Navarro, y la presidenta de TMB, Rosa Alarcón, se ha establecido destinar una parcela del polígono industrial de 5.000 metros cuadrados, ubicada en el número 45-47 de la calle D, donde se construirá una planta de producción, almacenamiento y carga de hidrógeno que utilizarán los autobuses de TMB de esta tecnología y potencialmente también otras flotas y en general las industrias del polígono así como de vehículos de particulares que lo adopten como solución energética alternativa.

El hidrógeno, el elemento más abundante en el universo, es un vector energético de gran versatilidad que está llamado a tener un papel preponderante en el transporte, almacenamiento y conversión instantánea en una energía útil, de formas de energía diversas. La utilización del hidrógeno para el transporte está avanzando gracias al desarrollo tecnológico ligado a las pilas de combustible.

En la pila de combustible se desarrolla un proceso llamado electrólisis inversa, mediante el cual el hidrógeno reacciona con el oxígeno. El hidrógeno proviene de uno o varios depósitos del vehículo, mientras que el oxígeno se capta del aire ambiental. El único derivado de esta reacción es la energía eléctrica generada, calor y agua, que se expulsa en forma de vapor por el tubo de escape. El proyecto se impulsa con la colaboración de la Autoritat del Transport Metropolità de Barcelona (ATM).

Instalación pionera en España

Actualmente no hay en España ninguna estación pública de suministro de hidrógeno vehicular y por este motivo no existen vehículos de esta tecnología. En Europa muchos países han identificado el potencial de este sistema de almacenamiento de energía y están trabajando intensamente en su despliegue.
 
La planta de suministro de hidrógeno de Barcelona será pues pionera en España. Una vez concretado el destino de la parcela, TMB buscará por concurso un suministrador que instale un punto de abastecimiento de hidrógeno abierto al público, si bien el objetivo principal e ineludible de esta infraestructura es abastecer los autobuses de TMB. El contrato de arrendamiento de esta parcela tendrá una duración inicial de 10 años, y será objeto de sucesivas prórrogas de 5 años, hasta un máximo de 40 años de duración total.

La nueva instalación ocupará una parcela del polígono industrial de 5.000 metros cuadrados

En paralelo, TMB tiene en marcha una licitación para adquirir los primeros autobuses eléctricos que utilizarán la tecnología de pila de hidrógeno en su flota, después del experimento del proyecto CUTE de los años 2003-2005. En concreto serán 8 unidades de 12 metros de longitud, la medida estándar, que llegarán a Barcelona en noviembre del 2021 con la previsión que se incorporen al servicio a principios del 2022. Los vehículos estarán asignados en el Centro Operativo de Negocio de la Zona Franca y se abastecerán de hidrógeno vehicular en la planta de recarga creada a partir del convenio firmado, con un consumo estimado de 160 kilos diarios.

La adquisición de los 8 vehículos de cero emisiones tiene un presupuesto de 6,5 millones de euros y cuenta con el apoyo del programa europeo JIVE 2 de promoción de los vehículos de pila de combustible y cero emisiones, cofinanciado por la Unión Europea.

Opción estratégica de TMB

La apuesta por el hidrógeno forma parte de la opción estratégica de TMB por la modernización y ambientalización de la flota de autobuses, siempre con el criterio de compra verde y electrificación progresiva. Así, en febrero pasado se adjudicó el suministro de 23 articulados eléctricos preparados para la carga rápida en la calle, que se sumarán a los 9 existentes, con los cuales se avanzará en la conversión de las líneas H16, H12 y V15 en líneas de emisión cero. En años sucesivos continuará la inversión (se han estimado 115 millones de euros en el trienio 2019-2021) para la adquisición de autobuses eléctricos e híbridos y la infraestructura de carga correspondiente, con el objetivo de sustituir el 2024 los coches diésel amortizados, es decir, todos excepto los minibuses, para los cuales la industria todavía no ofrece alternativas eléctricas competitivas. 

La flota de autobuses de TMB ya empezó la reconversión ambiental entre los años 2011 y 2014, y esto hace que actualmente no dé servicio con vehículos de categoría ambiental inferior a Euro 3. Para conseguirlo, se transformaron en híbridos 70 autobuses diésel y 13 autobuses de GNC. Además, 425 autobuses diésel fueron equipados con filtros SCRT que retienen los óxidos de nitrógeno y las partículas finas, los dos contaminantes de más impacto en el medio local y la salud de las personas.

Los pasos que ha emprendido TMB desde entonces van en la línea del cumplimiento de los acuerdos internacionales contra la crisis climática, para contener el incremento de la temperatura mediana global y favorecer un desarrollo sin gases de efecto invernadero. Unos acuerdos que 25 grandes ciudades, entre las cuales está Barcelona, han concretado en compromisos de acción que permitan llegar a la neutralidad de emisiones en 2050, y si puede ser antes, mejor.

El CZFB, comprometido con la reducción de emisiones

El Consorci de la Zona Franca de Barcelona mantiene un firme compromiso de política ambiental relacionada con la mejora de la movilidad y la reducción de emisiones en la Zona Franca de Barcelona. Con la intención de ser un elemento de referencia en el desarrollo de la economía de Barcelona y Catalunya, el Consorci ha mantenido, desde 2008, su compromiso de gestionar sus activos de acuerdo con los principios del sistema de gestión medioambiental EMAS. Además de esta política medioambiental, el Consorci se ha comprometido expresamente con el alto comisariado de la Agenda 2030 con el objetivo de adecuar el polígono industrial de la zona franca (PIZF) a la Agenda 2030 para ser un modelo de gestión sostenible dentro del sector empresarial.

En el campo del eje de la movilidad, el Consorci, dentro del proyecto EcoCircularZF, tiene una línea de trabajo específica y también se adjunta o colabora con varias agencias o asociaciones. Esta línea de trabajo tiene como objetivo cambiar la movilidad de los trabajadores que vienen a la Zona Franca, ofreciendo alternativas al vehículo privado que es el principal modo de acceso en la actualidad. También mejorando la infraestructura para facilitar el cambio al uso del transporte público más las diferentes alternativas de movilidad personal de la última milla.

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